Cuatro joyas de animé para adultos
El animé es muchas veces considerado algo menor, sólo un montón de series para chicos. Sin embargo, los japoneses han hecho con el cine de animación algunas joyas cinematográficas realmente importantes y con temas adultos. Aquí van cuatro del acervo de Netflix, ejemplos de cómo dibujar arte.
Satoshi Kon fue uno de los mayores creadores de la animación japonesa. Dotado de una agudísima capacidad de observación, en Paprika -basada en un manga- además parodia el género. Hay un dispositivo que permite transformar los sueños en realidad y, alrededor de él, se monta una intriga que parece de policial negro. Pero lo que finalmente conquista al espectador es la enorme exuberancia visual, un juego totalmente surrealista con imágenes al mismo tiempo grotescas, cómicas y perturbadoras. La última media hora es un prodigio de vértigo visual.
AkiraLa película que llamó la atención sobre lo que realmente pasaba con la animación japonesa fue este clásico de Katsushiro Otomo, a la vez una de las últimas grandes historietas del siglo XX. Es la historia de un joven en un futuro post apocalíptico, en un mundo en el que la tecnología y lo humano -demasiado humano- parecen encontrar una síntesis, pero donde siempre está latente la amenaza de un final catastrófico. Por un lado llena de acción y aventura, por otro, una verdadera reflexión filosófica sobre dónde va la Humanidad cuando se tecnifica.
Hay una parte de la animación japonesa que tiende al melodrama y a la melancolía. Una de las grandes obras orientadas hacia esa clase de emociones es Recuerdos del ayer, de Isao Takahata, donde lo único que se narra es el viaje de una joven a su pueblo natal y a sus recuerdos, recuerdos que resultan transformadores. Lo interesante de la película es cómo cada plano y cada diseño están dispuestos de un modo al mismo tiempo bello y plácido, creando no solo una historia sino, sobre todo, un clima.
Mis vecinos los YamadaAquí estamos en otro campo, el de la sátira social. Desde el diseño, que es mucho más caricaturesco y menos realista que el del animé violento o fantástico (las antípodas de Akira), esta suerte de "Los Simpson" a lo nipón aprovecha el trazo simple de una historieta cómica -digamos de un diario- para contar las desventuras de una familia más o menos disfuncional. Irónicamente, la película es por otro lado de las más realistas: la aventura es en el mundo de la rutina diaria. Enorme capacidad de observación social y humor.