Cuatro "películas de chicos" para disfrutar todos en Netflix
Buscando en la grilla de Netflix, aparecen algunas películas exclusivas que vale la pena descubrir o rever, muchas sin estreno en los cines. Mapaches, máquinas, el fondo del mar y más para disfrutar de cualquier modo. Videos.
Los Mitchell contra las máquinas es de lo mejorcito que dio el cine animado últimamente. Es la historia de una familia un poco disfuncional con una hija adolescente a punto de ir a estudiar cine de animación a una universidad. Y en eso, los robots toman el control del planeta y van a por la Humanidad. Es obviamente una historia de familia, un cuento sobre cómo se construyen y permanecen esos lazos. Pero también es una comedia con un uso muy creativo del humor y del diseño. Una que hubiera sido genial ver en cines (pero es genial poder ver de algún modo). Sin chicos al lado, claro que vale también.
Uno puede decir -y no equivocarse- que La guerra de los mapaches es una fábula ecológica sobre las relaciones entre los habitantes de una gran ciudad y los animales. Es cierto. Pero esta película de Isao Takahata -el co-creador de los estudios Ghibli junto con Hayao Miyazaki- es también un cuento sobre lo que queda de un mundo más simple y más mágico en el universo hiper tecnificado de hoy. Claro que lo más importante consiste en que tiene mucho, muchísimo humor y por momentos todo se vuelve desaforado y surrealista, como pocas veces en el universo de estos creadores.
Una de las mejores películas del año pasado es esta fábula sobre un grupo de hermanos que traman un plan (descabellado) para sacarse de encima a unos padres bastante egoístas y desaprensivos. Lo que los lleva a construir otra forma de relación -y de familia- basada en la invención. Este es el punto de partida a un filme cuyo diseño, basado en la ilustración infantil y con una utilización hermosa de la apariencia stop-motion, logra emocionar sin caer ni en lugares comunes ni en golpes bajos. Es decir, una película muy inteligente.
El tercer largometraje del personaje clásico de Nickelodeon es tan bueno -y tan cómico, y tan irónico- como siempre. En este caso, es muy buena la combinación de 3D y diseños del cartoon clásico, y cuadra muy bien con la historia por momentos "realista" de la búsqueda del caracol Gary, la mascota de Bob, en una rarísima road movie. La aparición de Keanu Reeves es una extraordinaria muestra de humor (propio) y de libertad creativa a la hora de crear entretenimiento. Gran película.