Cortes en el filme

No digas "Gay": China censura diálogos de Los secretos de Dumbledore

Warner Bros. decidió eliminar seis segundos de la película Animales Fantásticos: los secretos de Dumbledore a pedido del gobierno chino por explicitar la homosexualidad del personaje. Cómo y por qué se "cortan" películas y se ataca a los gays.

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Esta semana se estrena en los principales mercados cinematográficos Animales Fantásticos-Los secretos de Dumbledore. Además de los EE.UU. (y, un día antes, en nuestro país), la película también tiene lanzamiento simultáneo -raro en estas épocas- en China. Pero en ese país va a tener seis segundos menos. La razón: se revela que Dumbledore -interpretado por Jude Law- y Grindelwald (el villano que creó Johnny Depp y que hoy interpreta Mads Mikkelsen) fueron amantes.

Lo que se retiró en realidad son dos momentos de diálogo que hacen explícito el vínculo entre los dos personajes. El primero, dice "...porque estaba enamorado de ti" y otro "El verano en que nos enamoramos...". No se removió, advierte la firma, una secuencia en la que se dan indicios claros del vínculo entre ambos personajes

Toda alusión a la homosexualidad en China -así como en Rusia- es eliminada e ilegalizada. Es uno de los motivos por los que cualquier contenido no local es revisado con mucho cuidado por los censores de ese país. También una razón para que muchas películas de gran presupuesto no se estrenen. Algo más grave sucedió con Amor sin barreras, que no se pudo estrenar ni en China ni en países de la península arábiga (con una política similar respecto de la homosexualidad) por presentar un personaje transgénero. Mientras que el tanque de Disney Eternals fue directamente prohibido, aunque allí talló que la directora era Chloé Zhao, defenestrada por el régimen de Beijing.

La pregunta es por qué Warner aceptó la censura. En primer lugar, aseguran que la integridad de la historia fue escrupulosamente respetada (además, se sabe que Dumbledore es gay desde que la autora de los libros de Harry Potter, J.K. Rowling, lo revelara en 2009). Si se considera que son solo 6 segundos de una duración total de 142 minutos, suena absolutamente lógico.

Pero en segundo lugar, la tensión económica y política con China es enorme y los grandes estudios tienen una creciente dificultad para ubicar sus productos en uno de los mercados cinematográficos más grandes del mundo. Así que el "sacrificio", comparado con el mercado al que puede llegarse, es irrisorio. La contracara: refuerza la idea de que es lícito censurar. Pero negocios son negocios, se sabe.

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