Se busca moderar las expectativas para “atenuar” la brecha
En los últimos días, el gobierno quiso dar al mercado algunas señales en la dirección correcta, buscando dar un vuelco a las expectativas y frenar (y reducir) la brecha
Así emitió un comunicado que limita el financiamiento con emisión, para el último bimestre del año. No utilizará más adelantos transitorios, y solo usará utilidades del BCRA por un monto pendiente de $785 mil millones (casi 3% del PBI). Incluso en este sentido, es que Guzmán anunció días atrás un “programa financiero” que, según se conoció, incluye cinco licitaciones en noviembre para colocar distintos instrumentos de deuda en pesos y en dólares (estrictamente, estos últimos para ayudar a los fondos extranjeros para salir de deuda en pesos). Mientras que ayer, por la noche, dio a conocer un canje de bonos en pesos por dos bonos en dólares (AL30 y AL35 nacidos de la reestructuración), para “brindar” una salida a tenedores “atrapados” en títulos de moneda nacional.
También anunció que de superar las colocaciones programadas un 10% de los vencimientos del bimestre, el excedente de pesos irá al BCRA, a los fines de reducir el desequilibrio monetario.
Por ende, el Gobierno busca con las colocaciones de deuda y las utilidades del BCRA financiarán el déficit financiero (primario más intereses) y vencimientos de la actual curva de pesos.
De hecho, tengamos en cuenta que el fuerte exceso de pesos existente de $ 650 mil millones, será justamente uno de los elementos clave que permitiría alcanzar un “fácil” roll over de los vencimientos de capital (neto del TN20 colocado a los bancos, y que suponemos de renovación automática).
Visto así, el financiamiento a través del mercado de capitales no parece restrictivo; y en esa idea podría –desde nuestra visión- incluso sobrecolocar deuda.
Pero la siguiente pregunta va más allá, y apunta a en qué porcentaje. Quizás el 10% de sobre-colocación que se menciona sería posible, pero ir mucho más arriba encontraría la limitación de un mercado que ya tiene deuda por el 17% del PBI y pocos flujos “nuevos” para aplicar.
Mientras tanto, del lado fiscal, no hay aún señales (concretas) de tránsito hacia el equilibrio. Así se estima que en octubre el déficit primario habría cerrado en el orden de $120/150 mil millones, y el financiero (con intereses) de $150 /170 mil millones. En total, en el último bimestre, se proyecta que el déficit financiero sumaría $491 mil millones (1.8% del PBI), un número igual bien holgado respecto a las utilidades pendientes de utilización ($785 mil millones).
Consecuentemente, entre la presente holgura de pesos así como de ganancias del BCRA, el comunicado emitido no luce (muy) restrictivo ni en términos fiscales ni monetarios. Incluso, el BCRA debe emitir por el deficit cuasifiscal, en el orden de $120 mil millones en el bimestre.
Por ende, creemos que mientras que no se anuncien claras medidas que apunten a no usar ningún recurso del BCRA (no sólo la de no utilizar adelantos), o en su defecto se defina un marcado tránsito al equilibrio fiscal -con menor déficit al presupuestado de 4,5% para 2021-, el manejo de las expectativas será precario; y en consecuencia, como los últimos programas, de eficiencia transitoria.
Los continuos cambios de estrategia han llevado a una pérdida de credibilidad que, solo podrá recuperarse, con acciones continuas en la dirección correcta.
Falta así camino hacia adelante por andar…si bien las últimas medidas, y tal como comenzamos esta columna fueron en la dirección correcta, se necesitan más que señales aisladas.
*Economista en Jefe de Portfolio Personal Inversiones