La sequía empieza a complicar la siembra de maíz y preocupa la soja
Sin lluvias en Buenos Aires y en Córdoba
La falta de precipitaciones que se viene registrando desde junio y ya afecta a la provincia de Buenos Aires comenzó ahora a registrarse en gran parte de Córdoba. Este escenario empieza a ser observado por el productor, que analiza si esperar un par de días más para empezar la siembra del maíz o destina más hectáreas a favor de la soja.
"Tras otra semana con lluvias escasas, se evidencian desecamientos en el área triguera principal" de la zona bonaerense mientras que en "Córdoba se mantienen las condiciones de humedad deficitaria y el cultivo da señales de deterioro", advirtió un informe de la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) que depende de Agroindustria.
El organismo oficial detalló que debido a la falta de lluvias, siguen aumentando las localidades evaluadas con riesgo muy alto o extremos de déficit hídricos para lotes con pastura en los próximos 7 días. Actualmente se hallan en estas categorías todos los puntos de Formosa, Santiago del Estero, Córdoba, San Luis y La Pampa, además del oeste de Chaco.
Las preocupación se da sobre la mayor parte de las localidades de Buenos Aires donde el ORA las clasificó con "riesgo alto" y donde también aparecen puntos con "riesgo alto en el sur de Santa Fe".
En la misma línea, la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario subrayaron que "la falta de agua es peor que la de un año atrás".
Adelantó que para alcanzar un nivel óptimo de humedad del suelo se necesitarían lluvias de 120 mm en Córdoba, y entre 60 y 80 mm en el sur de Santa Fe. Estos son 20 a 40 mm más de lo que señalaban los modelos para la misma época del 2018.
Para colmo no hay lluvias a la vista. "Las proyecciones indican precipitaciones escasas o nulas para las próximas dos semanas", afirmó el doctor en ciencias atmosféricas, José Luis Aiello, asesor de la Bolsa rosarina.
"El mapa de balance de agua muestra que la condición hídrica sobre el oeste de Córdoba continúa deteriorándose", dijo el experto.
Esto pone en riesgo a la soja, que en las próximas semanas empezará a ser analizado por el productor. Se estima que si no mejora el clima, las áreas de maíz pasaran a la oleaginosa.