Sin consenso entre los candidatos, economistas advierten que la dolarización de carteras seguirá hasta las elecciones
El Merval sobreactuó la corrección generalizada de las bolsas mundiales y perdió 18,3% en dólares en septiembre. La incertidumbre respecto al después del 22 de octubre corroe las cotizaciones de bonos y acciones y la falta de puntos en común entre los candidatos no ayuda a prever estabilidad hasta diciembre
Los inversores son aversos a la incertidumbre y cuando los desbalances macroeconómicos se extreman y los senderos de convergencia que proponen las distintas fuerzas políticas se oponen diametralmente, la actitud de empresarios, ahorristas e inversores se vuelve defensiva. Por eso, en septiembre el Merval en dólares perdió 18,3% frente al 4,3% que perdió la Bolsa de México, el 1% que cedió el Bovespa y el 5,2% que retrocedió el Nasdaq. “En realidad, la baja responde a un ajuste bastante grande en los Estados Unidos y la continua suba de la tasa de interés”, explicó el economista Gustavo Neffa, director de Research for Traders, para quien la incertidumbre política fue un condimento que exacerbó la caída para la que no ve un cambio de tendencia en las próximas ruedas.
En este sentido, la falta de coincidencias en las propuestas de los candidatos presidenciales respecto de cómo bajar la inflación y el déficit no ayuda. Mismo en el debate presidencial, el eje económico se centró más en un ida y vuelta de acusaciones cruzadas entre Sergio Massa y Javier Milei -en el que los demás candidatos también sumaban críticas a los proyectos ajenos- y lejos estuvo de acercar posiciones. Por el contrario, a las propuestas, sus contrincantes les retrucaron por la viabilidad, eficacia y cuando no, alguna chicana. Así, lo más parecido a un consenso fue que cuatro los candidatos que bregaron por terminar con el déficit fiscal y tres reclamaron la independencia del Banco Central, pero ninguno entró en detalles de cómo, sin disparar la inflación, desarmaría el cepo, la montaña de Leliqs y simultáneamente el déficit, cuya reducción hasta el momento dependió en buena medida de la la licuación mediante inflación de salarios, jubilaciones y pensiones.
"Incertidumbre hubo el mes pasado también. Lo que tal vez hubo este mes fue más impaciencia de parte del mercado respecto del plan de Milei, si es que llega a ganar, y ahí ve más dificultades para la implementación de la dolarización. En realidad, la baja responde a un ajuste bastante grande en los Estados Unidos y la continua suba de la tasa de interés. Y Argentina está último siempre en el orden de preferencias de los inversores de renta fija (bonos) y, en acciones tuvo un excelente comienzo de año y ahora se acopló un poco a la caída global. Todo esto estuvo potenciado por la continua baja en el nivel de reservas internacionales y la estampida al dólar es un reflejo de la aversión al riesgo: las carteras han salido de sus posiciones tanto en renta fija como en variable para pasar a posiciones totalmente dolarizadas, en billete", detalló Neffa.
Desde Aurum Valores lo confirmaron: “Se acelera el volumen operado en especie D de los AL30 y GD30. Antes de la PASO la suba de los volúmenes operados se empezó a notar en las 2 semanas previas. Ahora se nota una aceleración 3 semanas y media antes de las generales”.
Así, al menos hasta los comicios del 22 de octubre, el mercado estará retraído con algunas acciones haciendo las veces de sustitutos imperfectos del dólar para aquellos inversores institucionales que no puedan dolarizarse formalmente. Desde PPI advirtieron que se trata de una estrategia “imperfecta” y explicaron que “si bien los activos de la mayoría de las compañías argentinas están valuados en dólares, no así lo están sus ingresos, por lo que una devaluación del tipo de cambio oficial impactaría negativamente sobre sus flujos. Adicionalmente, la mayoría de las empresas han tomado deuda dollar-linked debido a su gran demanda, por lo que en dicho escenario su deuda incrementaría sustancialmente. En definitiva, las valuaciones de las empresas deberían caer si finalmente el tipo de cambio oficial se torna insostenible”.
Mientras entre los candidatos se acusan de impulsar con sus propuestas de campaña endeudamiento a tasas exorbitantes, un plan Bonex o una hiperinflación, para los consultores financieros la pregunta central apunta a presagiar desagios, es decir, pronosticar cuáles serán los instrumentos de deuda cuyas cláusulas de emisión no van a respetarse para poder desarmar la brecha cambiaria y el coloso de Leliqs del BCRA con su dinámica de retroalimentación. Entre las consultoras más escuchadas, por ejemplo, consideraron que el plan de Milei requerirá una dolarización de los pasivos en pesos, pero con un desagio de las tasas contractuales. Por eso, en las cotizaciones de la deuda pública atada al dólar se vieron caídas también a lo largo del mes.
"Estoy viendo con muy malos ojos todo lo que está pasando con la deuda en pesos. Hubo una gran caída incluso con los bonos dollar-linked, que supuestamente deberían cubrir contra la suba del tipo de cambio oficial. Es un proceso de dolarización medio extremo. Esto sucedió ya en ocasiones anteriores como en 2019, es un renovado miedo a tres semanas de las elecciones. Lo más probable es que la brecha cambiaria siga aumentando y la deuda en pesos, que debería acelerar a causa de la inflación, siga en baja, lo que debería pasar no está pasando", dijo Neffa a BAE Negocios.
Además, para las acciones en general, la perspectiva en caso de que se levante el cepo no es favorable en materia financiera. Por eso, desde PPI consideran que, con la compresión de la brecha, “el equity no saldrá beneficiado” en general, excepto algunas empresas vinculadas al sector energético, pero en líneas generales no somos optimistas”, aseguraron.