El consumo masivo caería al menos 7% este año, pero rebotaría fuerte en 2020
Los incentivos oficiales no alcanzaron
Producto de la recesión económica, el consumo masivo terminará este año con un caída de 7% al tiempo que en 2020 habría una fuerte mejora que podría culminar con un crecimiento en las compras de la población.
En el marco de las jornadas nacionales de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), desarrolladas en el predio de La Rural, el especialista en consumo Osvaldo del Río, de Scentia Consulting, afirmó que "el 2019 se perfila para terminar con una caída de 7% en el consumo masivo, a partir de varios factores que incidieron".
El consultor enumeró que en la gestión de Cambiemos no hubo recuperación salarial con pérdida del poder adquisitivo; los incentivos al consumo aparecieron en forma "tardía"; la inflación "no cedió" y "a todo esto, se sumó la devaluación".
En su mejor escenario para 2020, con una combinación de dólar "calmo"; acuerdo social y económico; recuperación salarial y una inflación menor al 40%, "el consumo podría estar en un rango de caída de 1% o hasta aumentar 1,5%".
Por su parte, Javier González, referente de Nielsen, puso foco en el desplazamiento de las compras a marcas "B", marcas propias "y la desaparición del stockeo mensual como se pudo ver hasta después de las elecciones PASO".
En el documento que presentó Nielsen, los consumidores visitan los distintos formatos de negocios 3,2 veces por semana y 6,5 ocasiones al mes, lo que marca un crecimiento en la frecuencia de adquisición y en calidad más austera.
Puntualmente, las marcas propias ganaron terreno en toda clase de establecimientos, y en las grandes superficies comerciales tienen un 18% de participación sobre el total, con un alza de 6% este año.
Del Río fue contundente al afirmar que hay productos que fueron dejados de lado por el consumidor como las hamburguesas, conservas, queso rallado, suavizantes, yogures, quesos blancos. Un dato alarmante: en su medición, el 57% de las ventas en los autoservicios corresponden a productos con precios inferiores a los 50 pesos; y 34%, bienes de entre 50 y 100 pesos.
En el caso de los hipermercados, el 54% de las operaciones son de productos con valores por debajo de los 50 pesos y 33% de bienes entre 50 y 100 pesos. "La gente se resiste a gastar un billete de 100 pesos. No puede creer que tenga que usarlo para todo y muchas veces se frustra y no efectúa la compra", explicó el titular de Scentia.
Para Daniel Mamone, de Kantar Worldpanel Division, el consumo también podría caer alrededor de 7% este año y los consumidores seguirán resignando primeras marcas en beneficio de las segundas y terceras. "La base de la pirámide se aleja de poder comprar en hipermercados", sentenció.