INDICADORES SOCIALES

La desigualdad empeoró debido a la elevada inflación

El Gini mostró un incremento en el inicio del 2023, de la mano con la aceleración inflacionaria. El indicador, que venía mostrando mejoras en los años previos, dio un salto y ahora no refleja recuperación respecto a los niveles que había cuando llegó el Gobierno

Jmpollio

La desigualdad en la distribución del ingreso volvió a crecer en Argentina durante el primer trimestre de año. Según el último informe del Indec, el coeficiente de Gini, índice que mide el nivel de desigualdad per cápita familiar, fue de 0,446 punto durante los primeros tres meses del año, un incremento contra los 0,430 de igual periodo de 2022 y el más alto para un período similar desde 2019, superando también el primer trimestre de la gestión de Alberto Fernández. Sacando el número del último año de Cambiemos, hay que retrotraerse a 2010 para un dato del primer trimestre que sea más alto. Esa suba tiene su correlato con un nuevo aumento de la pobreza, producto de la caída del nivel de ingresos, tal como destacaron analistas.

Así, a partir de los datos de distribución del ingreso publicados ayer por el Indec, a partir de la EPH, para el economista Leonardo Tornarolli, "la tasa de pobreza para el período entre octubre de 2022 y marzo de 2023 es de 40,1%, mayormente explicada por la suba en la desigualdad". A finales del año pasado, el índice de pobreza alcanzó al 39,2%, por encima del 37,3% de igual período de 2021, según el registro del Indec.

En esta línea, otro dato aportado por el organismo fue que cada integrante de cada hogar contó con un ingreso mensual familiar de $79.000. "No solo es un nivel bajo de ingreso, sino que además resulta casi 2% menor que un año atrás en términos reales", detallaron desde la consultora LCG. 

Asimismo, los salarios quedaron levemente por debajo de la suba de los precios en términos reales (1%) contra el último diciembre, en el caso de los trabajadores formales, lo que pudo haber sido incluso peor para los informales.

"Sin grandes acuerdos paritarios firmados y con una aceleración de la inflación, las subas salariales parecen ajustarse de forma más bien discrecional en el día a día, lo cual puede repercutir especialmente en el sector informal", advirtió la consultora dirigida por Guido Lorenzo, que también subrayó la acelerada pérdida del poder adquisitivo, producto de "una inflación instalada en el 7% u 8% por mes". Una situación que afecta "en mayor medida a aquellos que no se encuentran en condiciones de fijar precios ni cuentan con representatividad gremial".

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