Los costos empresarios siguen en calma, pero el CCL enciende alarmas
El Indec publicó los precios mayoristas de noviembre, que subieron por debajo del crawling peg: el alza fue del 1,4% gracias a la dinámica del dólar. En los últimos tres días, sin embargo los dólares financieros dieron un salto
Mientras que los dólares financieros consolidaron un salto en torno al 8% entre el jueves de la semana pasada y este martes, el Indec mostró que la calma cambiaria de la previa permitió mantener a raya los costos empresarios en noviembre: los precios mayoristas mostraron un alza de “apenas” el 1,4% entre el 15 de noviembre y el 15 de octubre, con la deflación de productos importados como protagonistas. Aunque no se trata de un indicador de la inflación que se viene, sí da cuenta de que no hay presiones vía costos en el horizonte. Habrá que mirar, sin embargo, la dinámica de los dólares financieros en los próximos días.
El asesor del Ministerio de Economía, Felipe Nuñez, celebró a través de su cuenta en la red social X que los mayoristas no hayan marcado traslado alguno de la devaluación mensual del 2% que viene propiciando la regla cambiaria oficial: “Los precios mayoristas subieron tan solo 1,4% mensual y volvieron a correr por debajo del crawling peg”. En el período medido hubo, además, tal lo dicho, y gracias a la intervención oficial y al dólar blend que obliga a liquidar el 20% de las exportaciones vía CCL, una caída relevante de los dólares financieros.
El Indec publicó este martes el informe del Sistema de índices de precios mayoristas, que contiene al Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) correspondiente a noviembre. Se trata de una canasta de precios que muestra principalmente la variación de los insumos transables, es decir una parte importante de los costos empresarios, entre el 15 de octubre y el 15 de noviembre. El alza del 1,4% se vio sobre todo influida por el atraso cambiario, con un crawling peg del 2% en el oficial, y un dólar financiero, que, en el caso del CCL, entre esas dos fechas cayó un 3,9%.
Con todo, el incremento del 1,4% en los precios mayoristas volvió a estar por debajo de los aumentos de los precios al consumidor, que marcaron una suba del 2,4% durante noviembre. Si bien no se trata de un indicador lineal, y aunque habrá que tener en cuenta también lo que pueda pasar con el incipiente alza de los dólares financieros en la última semana, sí permite concluir que en lo hasta acá observado no hubo presiones por el lado de los costos empresarios que puedan meter la cola en los próximos datos de inflación.
Y es que mientras los costos no suban más que la remarcación de precios de las empresas a los consumidores, no hay pérdida de márgenes de ganancia, más bien lo contrario, y por ende no vale esperar un desmesurado traspaso a precios. Además, en lo que va del año los precios al consumidor treparon un 112% y los mayoristas un 65,7%. En la variación interanual, incluso, el IPC subió un 166% y el IPIM un 155,2%.
Vale recordar siempre que este indicador es más sensible a la dinámica del dólar y por eso en diciembre pasado, tras la megadevaluación, anotó un salto del 54%, muy por encima del 25,5% del IPC. En la misma medida, resultaba esperable que las variaciones del IPIM fueran por debajo de los precios al consumidor, dada la calma cambiaria de los últimos meses, con un crawling peg firme al 2%, y un atraso cambiario ya similar al de la asunción presidencial del 10 de diciembre, más unos dólares financieros que venían achicando fuerte la brecha.