Madereras y vitivinícolas alertan por juicios y concentración
El sector vitivínicola aseguró que los pequeños y medianos productores “no siempre son escuchados” y llamaron a que más empresas puedan participar de las exportaciones. Por su parte, el sector maderero propuso alternativas para combatir el trabajo informal
Referentes del sector vitivinícola denunciaron en el primer Congreso Industrial Pyme que la actividad sufre concentración en las grandes empresas y resaltaron que los pequeños y medianos productores no acceden a la exportación. Por su parte, empresarios madereros llamaron a un mayor diálogo para reducir el trabajo informal y pidieron reducir con los juicios laborales.
Sergio Mastrapascua, empresario vitivinícola y miembro de FURDETRA, aseguró que durante el gobierno de Mauricio Macri se acentuó la concentración, algo que perjudicó a miles de productores. Mastrapascua graficó que la actividad tiene centro en Cuyo, donde se produce el 93 por ciento de los cultivos, de los cuales un 70 por ciento corresponde a la provincia de Mendoza.
Además de este problema, pequeños y medianos productores denunciaron que “no siempre son escuchados” por el Gobierno nacional. Gabriela Lizana, presidenta de la Asociación de Productores Oasis Este Mendoza, dijo que sólo las grandes empresas acceden a la exportación, ya que tres de ellas concentran el 25% de lo vendido en el exterior. “No sólo hay que preocuparse por aumentar el volumen de exportación sino también porque seamos más productores los que podamos hacerlo”, planteó.
Lizana agregó que los pequeños y medianos productores sufren de problemas de infraestructura, rutas en malas condiciones y falta de servicios. Por otro lado, subrayó que las pymes vitivinícolas experimentan una falta de rentabilidad ya que no cobran con ajuste por inflación.
Por su parte, madereros pidieron “poner fin a la industria del juicio que lleva al cierre de cualquier taller”, ya que el sector busca solucionar el problema de trabajo informal. Ante esto, Roberto Ventimiglia, presidente de Muebles y Sillones COM. SA, propuso “realizar contrataciones específicas por 6 o 9 meses, no sólo 3 meses, porque el sector a veces tiene trabajos que empiezan y terminan”.
En este sentido, destacó los acuerdos entre empresarios y sindicatos madereros para afrontar los problemas del sector. A esto se sumó Roberto Villalba, secretario general de Madereros CABA/Zona Sur, quien entendió que el Estado también tiene un papel de importancia para poder detectar la informalidad laboral y poner en blanco a los trabajadores.
“Si los trabajadores están registrados apenas entran a trabajar no hay lugar para la industria del juicio, que tampoco nos conviene a los trabajadores si después perjudica a la empresa que nos da trabajo. No queremos ni trabajadores pillos, ni empresarios pillos, sino un diálogo”, concluyó Ventimiglia.