Respuesta a Uruguay

Tensión en el Mercosur: el Gobierno ratificará que cambios comerciales son por "consenso"

Durante una cumbre del Grupo del Mercado Común, que se realizará el 7 y 8 de abril próximos, la Argentina insistirá en respetar la normativa de "la regla del consenso". Los temas son el arancel externo y los acuerdos comerciales

La novela iniciada imprevistamente por el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, al criticar elípticamente a la Argentina por ser un "lastre" en el Mercosur, no sólo generó un fuerte malestar en la Casa Rosada sino que dará lugar a una respuesta contundente. Entre el 7 y 8 de abril, el Gobierno ratificará su postura -durante una reunión del bloque- de que cualquier cambio debe respetar la "regla del consenso", parte de la normativa vigente.

Fuentes oficiales adelantaron a BAE Negocios que durante una reunión del Grupo del Mercado Común (GMC), que se realizará en esa fecha, "se analizarán tanto el arancel externo común como el relacionamiento externo. La posición es la misma de siempre: todo por regla del consenso, nada por afuera".

Esto choca con las declaraciones de Lacalle Pou -nada menos que en el 30° aniversario del Mercosur- ya que el pensamiento del Gobierno es no reducir ampliamente el arancel ni permitir acuerdos comerciales bilaterales por fuera del Mercosur, sin acuerdo de los cuatro países integrantes.

La cita del GMC será la previa de la reunión de cancilleres del próximo 22 de abril, donde el escenario es de máxima incertidumbre por la avanzada inesperada del presidente uruguayo, en un momento como el aniversario totalmente inapropiado. "Hay mucho malestar con sus dichos", deslizaron en la Casa Rosada.

Promesa a industriales

Ayer, durante el desarrollo del encuentro de trabajo del Consejo Industrial del Mercosur, el canciller Felipe Solá prometió a los representantes fabriles que "la regla del consenso" es la que va a imperar, amparados en las normas del bloque, despertando los elogios del presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo.

Brasil, Uruguay y en menor medida, Paraguay, buscan una flexibilización rápida e irracional, en medio de una pandemia donde las economías se cierran y apuestan a las cadenas de valor regionales. Se encuentran en una gran encerrona: "Si pretenden reformar la normativa, también debe ser por consenso", aseguran en el Gobierno.

"Tenemos que avanzar en las negociaciones con otros bloques. Nosotros no estamos conformes. Nosotros creemos que es muy bueno iniciar diálogos, creemos que es muy bueno sentarse a la mesa, pero la suma de situaciones en las cuales no catalizan estos acuerdos generan frustaciones", cargó Lacalle Pou. 

"Obviamente que el Mercosur pesa. Obviamente que el Mercosur, su actividad, su producción pesa en el contexto internacional. Lo que no puede ser es un lastre. Nosotros no estamos dispuestos a que sea un corset en el cual nuestro país no se pueda mover", fustigó el mandatario uruguayo, para luego anunciar que propondrán "formalmente" que "se discuta en la mesa el tema de la flexibilización".

Al momento de tomar la palabra, el presidente Alberto Fernández desestimó la crítica lanzada por su par uruguayo, al repasar que "si nos hemos convertido en otra cosa, en una carga, lo lamento. La verdad es que no queríamos ser una carga para nadie porque además una carga es algo que a uno lo tiren de un barco y lo más facil es bajarse del barco si es que pesa mucho. No queremos ser el lastre de nadie. Si somos el lastre de alguien que tomen otro barco, pero lastre no somos de nadie", retrucó Fernández. 

Esta nota habla de: