Tras el salto del dólar, tiene margen de 5,5% para subir y activar el carry trade

Con una tasa en pesos del 4% mensual, si el BCRA garantiza un freno para la cotización en $1.450, el techo de la banda, los inversores volverán a tener a disposición un nuevo ciclo de carry trade como el que se observó con el crawling al 1% hasta inicios de abril. La suba del dólar fue del 14% en julio y se espera que, más allá de la baja del consumo, haya algún impacto en precios, que podrá ir erosionando la mejora en la competitividad hasta acá conseguida y, paradójicamente, celebrada esta semana por el ministro de Economía, Luis Caputo

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El dólar se escapó del techo que buscaba ponerle el Gobierno y se acercó al techo de la banda: con el minorista en $1.385, el spot mayorista cerró en $1.374. Julio cerró con una suba del 14%. Si subiera otro 5,5% llegaría al techo de la banda, que hoy es de $1.450. En ese punto, marca el esquema cambiario, el BCRA empezará a intervenir con ventas. Si el mercado le cree a ese techo sostenido a fuerza de reservas, será nuevamente la hora del carry trade, lo que incrementará de nuevo la oferta y moderará la demanda, con una tasa de interés en pesos que hoy está en el 4%. El Gobierno celebró la mejora en la competitividad, aunque habrá que ver cuánto la erosiona el pass through, que hoy está relativamente débil, por la baja del consumo.

Aún así, la expectativa entre analistas es que, aunque sea más lento, algún traspaso a precios habrá. La suba del dólar mayorista impacta en costos transables, lo que, más allá de que el bajo consumo no permita a las empresas trasladarlo completa y automáticamente a precios, sí las obliga a hacer correcciones alcistas para que sus cuentas de reposición cierren. En la última semana de julio muchas consultoras reflejaron deflación, pero también en esa semana fue que el dólar dio el salto definitivo, por lo que habrá que esperar para ver el resultado.

El director socio de Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño Gómez, dijo: “Acerca del traslado a precios, si este nivel de tipo de cambio llega para quedarse, va a haber, no hay que sobregirarse de más ahora con eso. En todo caso, será más bajo y gradual. La pelea se dará con no transables. En transables es una cuestión de tiempo nomás”. El analista financiero Christian Buteler coincidió: “Sostener que no habrá traslado a precios es similar al “comprá, no te la pierdas, campeón". El fuerte de la suba se dio en la última semana y eso no se refleja inmediatamente en los precios. El impacto será en Agosto. Será difícil repetir el 1,5%”.

Lo que está en juego a la hora de anticipar el pass through no es solo la inflación por venir y su impacto en los bolsillos y la contienda electoral que aparece en el horizonte, sino también la posibilidad de que el Gobierno mejore la competitividad cambiaria, luego de 12 meses de atraso del precio del dólar, con una fuerte pérdida de dólares y equivalentes 12 meses de rojo de la cuenta corriente cambiaria, a los que desde abril se sumó el drenaje que generó la fuga.

El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró esta semana porque el ITCRM del BCRA mostró mejoras, de la mano de un menor impacto inflacionario. Pero, aunque el dólar subió 14% en julio, la mayoría de ese incremento se dio en la última semana del mes, por lo cual el impacto en precios es hacia adelante, más en el IPC de agosto que en el de julio, que las consultoras todavía proyectan debajo del 2%. El economista Eduardo Levy Yeyati remarcó en ese sentido que el traslado podrá ser menor al de otras ocasiones, lo que de corroborarse confirmará la mejora en la competitividad: “La novedad que podría cambiar esta historia es que, por varias razones, como el ancla fiscal, la menor inercia, el consenso antiinflacionario, las tasas altas y una economía desacelerada, el traslado a precios esta vez debería ser menor”.

Con todo, la suba del dólar tiene buenas chances de encontrar un techo en el corto plazo. Al dólar en $1.374 le falta solo un 5,5% de suba hasta que el Gobierno empiece a gastar las reservas que le prestó el FMI. De confirmarse, más allá de que el problema en 2026 será pagar deuda externa habiendo gastado los dólares prestados, habrá un fuerte incentivo a la oferta de divisas para carry trade. Con una tasa de interés hoy en el 4% mensual, cuando la devaluación solo pueda aspirar a ser del 1% mensual al que actualizan las bandas, habrá una buena invitación a quedarse en pesos, con el costo de que el dólar se vuelva a atrasar.

La economista jefe de la consultora Equilibra, Lorena Giorgio, adelantó: “Estamos empezando a testear cuánta confianza le tiene el mercado al esquema de bandas cambiarias. Si cree que el techo se mantiene al menos hasta las elecciones, lo racional es vender dólar y quedarse en pesos haciendo carry”.

Tal como se venía anticipando, la oferta que generaba la liquidación del agro se agotó el miércoles de la semana pasada. Con la demanda para atesoramiento bien firme, la cotización se disparó. La chance de que el oferta reaparezca con el BCRA interviniendo podrá disparar también el aporte de los inversores para un nuevo ciclo de carry trade.

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