¿Alcanza con Netflix? Qué plataformas tener y por qué
Con la llegada de Paramount+, son muchas las plataformas de video on demand por las que se puede optar. Pero implican un presupuesto grande tenerlas todas. ¿Qué conviene, entonces, dependiendo de nuestros gustos? Guía para perplejos.
Durante cierto tiempo, todo fue fácil: uno tenía cable y Netflix, más la PC y servicios como YouTube. Desde hace un tiempo, todo es complicado: tenemos casi una decena de plataformas de streaming video on demand (abreviemos: SVOD) y la competencia es enorme. Cada una implica un pago, y tenerlo "todo" se puede llevar unos $5000 por mes, con un promedio de $400 por abono (a groso modo, dado que depende del tipo de abono que uno prefiera). Pero ¿Vemos todo? ¿Sirve "tenerlo todo"? Mejor pensar qué queremos ver y para qué, y luego decidir. Va una guía. Recuerde: lo que está en una plataforma como exclusivo, no está en otra. Es especialmente cierto con Disney y Netflix: solo allí.
Netflix: El plan más barato ronda los $ 280; el más caro, $ 670 (UltraHD con hasta cuatro dispositivos). Se convirtió en estándar y tiene una buena interfaz usuario, así como un algoritmo de recomendaciones bastante adecuado. Problema: solo vemos cosas más o menos recientes y, cada vez más, se concentra en la producción de contenidos propios, aunque con un gasto por hora de emisión que se acerca a las producciones más grandes de Hollywood. Instala muy bien sus productos (Stranger Things, Gambito de Dama, Bridgerton, etcétera son éxitos de marketing). Si se quiere estar "en la onda" de la conversación de las redes sociales, es indispensable. Pero en cuanto a cine, demasiadas cuentas pendientes y una estandarización de relatos y formas que vuelve todo muy chato.
Amazon Prime Video: Cuesta menos de $ 300 por mes. Tiene un buscador bastante flojo y es difícil de encontrar lo que uno busca. Pero hay muchas sorpresas en el contenido, sin dudas, y la calidad de algunas de sus series (Marvelous Mrs. Maisel, Fleabag, The Boys, Man in the High Castle, Jack Ryan) justifican el abono. Es, además, la que más series clásicas tienen (Los Vengadores -la clásica serie británica, aclaremos-; Buffy la Cazavampiros, The X-Files y otras) y no es infrecuente que haya clásicos de autor, aunque -se repite- es difícil buscarlos. Poco para chicos de lo que los chicos más piden.
Disney+: Todo (bueno, no, no todo) Disney. Los largos clásicos, una selección todavía pobre de cortos, todo Pixar, todo Star Wars, (casi) todo Marvel (no, no están ni El increíble Hulk con Edward Norton ni las dos nuevas Spider-Man) y mucho National Geographic. Líder indiscutible para el entretenimiento familiar, muy buen buscador, un precio razonable (menos de $ 400 por mes), etcétera. Nada de cine adulto, nada de thrillers, suspenso o algo que no se pueda ver con menores de edad. Eso vendrá con la siguiente plataforma, Star, que es será a mediados de año el sucedaneo de FoxPremium. Ahí quizás veamos Titanic, aunque Avatar esté en Disney+. ¿Clásicos? Solo los de la firma. Que, de paso, únicamente se pueden ver ahí.
HBO Go: Será sustituida en junio por HBO Max, se supone que sin costo adicional para los ya abonados (el costo anda por los $ 400 a través de los operadores de cable, hoy). Mucho de hoy (todo lo de superhéroes DC reciente, o casi todo porque mucho aún está en Netflix), series de gran producción (algunas indispensables como Los Soprano o Game of Thrones), muy buena calidad de imagen, algo -poco- de clásicos (hay buenos Hitchcock y los monstruos de la Universal de los años treinta), y una de las peores interfaces de usuario de todo el rubro. Eso sí, quizás la mejor calidad de imagen.
Qubit.TV: Nacional, con calidad de imagen aceptable, abono mensual de $ 419, tiene una orientación cinéfila absolutamente saludable. No hay series y tiene poco "para chicos". Pero es el único lugar donde se puede acceder a maestros japoneses como Ozu, Mizoguchi, Imamura o Kurosawa, a cine curado por críticos que saben del asunto, a las películas de terrror de la Hammer, a la reunión de Roger Corman con Poe y Vincent Price, y a mucho más. La calidad de las películas es grande, con poquísimo o nada de relleno.
MUBI: Poco más de $ 200, esta plataforma tiene dos particularidades. La primera, una de sus secciones sube un filme nuevo por día, que dura solo treinta días (así que rotan constantemente). Y tiene otras secciones importantes sobre autores. Está orientada al cine de festivales, independiente, experimental, clásico y de culto, pero lo estadounidense ocupa una parte pequeña del total. Es donde se pueden ver hoy todos los Cuentos Morales de Eric Rohmer o la filmografía de Alejandro Jodorowsky. Más documentales de creación y filmes difíciles que suelen ser rechazados por el circuito comercial. Cinéfilo y gourmet.
Paramount+: Todavía demasiado nuevo, con una suscripción mensual de $300, tiene mucho de Hollywood (todo, prácticamente, es Hollywood), en cine toda la serie de El Padrino (que está en otras plataformas) y de marcas propias como Misión: Imposible, más algunos (pocos) clásicos. En series, tiene todo The Office, por ejemplo, o Frasier, gran clásico, y varios originales como El cuento de la criada o la multimpremiada Schitt's Creek. Las marcas Nickelodeon, Comedy Central y MTV están. Pero ojo: no está South Park, omisión imperdonable. Por ahora parece razonable el abono, pero falta bastante.