Festival de Cannes: una comedia se llevó el premio mayor
@fejlima
Desde Cannes
Un rato antes de la ceremonia de cierre de la 77° edición del Festival Internacional de cine de Cannes se conoció la distinción otorgada por la crítica internacional. La Fipresci reconoció la película del iraní Mohammad Rassoulof, The seed of the sacred tree, lo que era representativo de lo que circulaba por los pasillos del Palais des Fetivals en ese momento respecto de la que se daba como probable ganadora de la Palma de Oro
La ceremonia comenzó con la música y la proyección del discurso sobre la pantalla como en el comienzo de La guerra de las galaxias, preanunciando el premio honorífico que luego se otorgaría a George Lucas (que el día anterior brindó una charla pública). En la “galaxia del cine” lo primero que se hizo tras ese guiño fue agradecer a los trabajadores que sostienen el festival con su labor de “26 horas al día” (haciéndose cargo de sus reclamos que se hicieron oír sus quejas en el festival desde su inicio).
La presidenta del jurado de la Cinefondation, Lubna Azabal reclamó por la liberación de todos los secuestrados y el cese del fuego inmediato en Gaza y anunció la Palma de oro al mejor cortometraje, que fue para The man who could not remain silent, de Nebojša Slijepevi (también hubo una mención especial para Bad for a moment, de Daniel Soares).
La cámara de oro reconoce a la mejor opera prima de cualquiera de las secciones (oficial o paralelas) del festival. La actriz Emanuelle Béart y el autor y compositor Baloji, co-presidentes del jurado, anunciaron una mención especial para Mongrel de Chiang Wei LIang y You Quiao Yin (presentada en la Quinzaine des cineastes) y la Cámara de Oro fue para Armand, de Halfdan Ullmann Tondel (presentada en la sección oficial Un certain regard)
En la Competencia Oficial, el premio al mejor guión fue para The substance, de Coralie Fargeat, la película con Demi Moore a quien la directora y guionista agradeció en primer término (con mucha justicia porque ella es quien sostiene la película). Habló, además, sobre la revolución de las mujeres que, según dijo, recién está comenzando (¡que así sea!).
El premio mejor actriz (presentado por el actor de Días Perfectos, de Wim Wenders, Koji Yakusho, que se llevó el galardón al mejor actor el año pasado) fue, en conjunto, para las actrices de Emilia Pérez, de Jacques Audiard (Selena Gómez, Zoe Saldaña, Adriana Paz y la actriz trans Karla Sofía Gascón, única que estaba en la ceremonia). La actriz Melanie Laurent, por su parte, presentó la palma para el actor que fue para el actor de Kinds of kindness, de Yorgos Lanthimos, Jesse Plemons (que no estaba en la sala).
El premio especial del jurado presentado por la directora libanesa Nadine Labaki fue para The seed of the sacred tree, de Mohammad Rassoulof, dando por tierra con las versiones a su segura Palma de Oro. El director, recién escapado de Irán, fue ovacionado (repitiendo lo que sucedió en la premier de la película, cuando los aplausos se sostuvieron por 12 minutos). El realizador en primer término no refirió a la parte del equipo que sigue en Irán, bajo la mira de los servicios secretos, para declarar luego su enorme tristeza por el pueblo de su país, “secuestrado por el gobierno totalitario islámico”.
El premio al mejor director, presentado por Wim Wenders, fue para el portugués Miguel Gomes por Grand Tour, posiblemente la mejor película del festival. El autor de la hermosa Tabú refirió al cine portugués (no tan presente habitualmente en la competencia oficial, señaló) y recordó a los enormes directores nacionales Oliveira y Monteiro. El premio del jurado, presentado por el canadiense Xavier Dolan (presidente del jurado de la sección Un certain regard, que ayer anunció sus premios, entre los que destaca el mayor para la muy buena película china Black dog) fue para Emilia Pérez de Jacques Audiard. El Gran Premio del Jurado, presentado por la actriz Viola Davis, fue para All we imagine as light de Payal Kapadia (interesante, pero algo menos lograda que su anterior A night of knowing nothing, presentada en la Quinzaine y ganadora del premio a la mejor película en la sección Estados Alterados del festival Internacional de Cine de Mar del Plata). La directora manifestó su solidaridad con los trabajadores precarizados del festival.
Ante del premio mayor, se realizó el homenaje a George Lucas. Se proyectó una edición con secuencias de las películas en las que trabajó en distintos roles (productor, guionista, director) y se le hizo entrega de una Palma de Oro de honor. En las imágenes vimos a Lucas preguntándose “¿Cuál es el secreto para hacer películas?” y contestándose “La perseverancia”. Tras ello subió al escenario, fue ovacionado durante varios minutos y luego apareció Francis Ford Coppola para presentar el premio. El abrazo entre los dos provocó una nueva ovación. El director de El padrino habló de Lucas como su “hermano menor”, a quien conoce desde que era estudiante, reconoció su creatividad y terminó su discurso diciendo “el mundo entero te honra”.
Y para el final, la presidente del Jurado Greta Gerwig anunció la Palma de Oro de la 77° edición que fue para la “humana y humanista” Anora, de Sean Baker. El director, muy emocionado, defendió el ver cine en el cine e, irónicamente, dijo que por 30 años llegar a donde estaba en ese momento había sido su objetivo en la vida “…así que no sabría qué iba a hacer de ahora en adelante”. Por último dedicó a todas las trabajadoras sexuales, pasadas, presentes y futuras (la película hace foco en ellas, tema que interesa habitualmente al director)
Se trata de un Palmarés consistente. Hacíamos referencia a cuántas comedias había este año en la competencia (todo una rareza) y nos preguntábamos si el jurado se atrevería a otorgar el premio mayor a una de ellas. Lo hizo, y con justicia. Anora es una de las tres mejores películas de la selección (Grand Tour, tuvo premio y sólo la excelente Caught by tides de Jia Zhang-ke se fue con las manos vacías).