Gran pantalla chica
La vertiginosa y extraordinaria vida del gran Ayrton Senna
Es raro encontrar grandes documentales en la grilla del cable, más allá de algunos ejemplos puntuales. Es para festejar entonces la aparición de Senna, que traza la vida completa del brasileño tres veces campeón de Fórmula 1 que tuvo un trágico final, un final, también, en su ley. No se trata de una exposición con discursos y elogios sino realmente de un relato cinematográfico donde lo extraordinario, eso que ha sido siempre parte del universo de la ficción, es revestido por la realidad más concreta. Casi una obra maestra del género y uno de los grandes filmes recientes. Sábado a las 22 por I-Sat.
E.T. El Extraterrestre
Una de las películas más recaudadoras de la historia del cine. Quizás la recuerde como algo sensiblero; sin embargo, es un filme casi exento de todo golpe bajo -al final sí, todo es pura emoción, a veces cruel, pero genial de todos modos-, que narra la historia paralela de un chico solitario y un extraterrestre abandonado. Una de las cimas del arte narrativo de Steven Spielberg, con muy pocos diálogos y muchísimo uso de la alusión, el fuera de campo, el montaje paralelo, el suspenso. Es una obra maestra incluso hoy. Va el viernes a las 20 por HBO Family, para redescubrir.
La máquina que hace estrellas
No es frecuente encontrar películas bien realizadas de animación argentinas que, además, tengan encanto y buen relato. Por eso La máquina que hace estrellas es una excepción notable. El cuento tiene algo de ciencia ficción, pero deriva rápidamente al relato de hadas y el fantástico, siempre desde un punto de vista infantil. Sin enormes alardes de dinero, el diseño de la película es encantador, los personajes, muy atractivos, y la moraleja -el problema de esta clase de películas- pronunciada con sutileza. Una película casi secreta. Jueves, 20, Cine.Ar.
Hardcore: misión extrema
Esta película es una pequeña joya casi experimental, incluso si se trata al mismo tiempo de un aparente gran espectáculo. Todo parece un videojuego y todo está filmado con cámara subjetiva -el espectador es el protagonista-. La creatividad gráfica, el humor desatado, la violencia y el vértigo son tan poderosos que, al mismo tiempo, comentan los lugares comunes del gran espectáculo y los dan vuelta al tiempo que los respetan a pies juntillas. Un auténtico juego con el cine contemporáneo y pura diversión. Mañana, 22, MaxPrime.