La música de Queen logró que la taquilla tuviera un gran fin de semana
Bohemian Rhapsody debutó con más de 200.000 espectadores
La regla dice que "sin tanques, la taquilla no levanta". La realidad lo comprueba semana a semana. Una regla asociada (pero no siempre ajustada, especialmente cuando el tanque es de origen nacional) dice que lo que sucede con la taquilla estadounidense se replica en la periferia (digamos aquí). Pues bien, ambas reglas se cumplieron el pasado fin de semana con el estreno de Bohemian Rhapsody. Mientras que durante dos fines de semana el primer puesto no alcanzó los 100.000 espectadores, esta vez la ganadora tuvo casi 220.000, con un promedio que arañó las 700 personas por sala. A esta altura del año y con miríadas de lanzamientos cada jueves (muchos se ahogan por la falta de difusión y la cantidad, justamente), un éxito rotundo.
La película fue mal tratada por la crítica en casi todo el mundo, dicho sea de paso con algo de razón. Pero la música de Queen es todavía un argumento poderoso. Así, la biografía de Freddie Mercury y la banda logró recaudar en su primer fin de semana en todos los territorios donde se estrenó unos u$s72 millones, algo totalmente inesperado. Solo en los EE.UU. logró u$s50 millones, cuando se esperaba un fracaso rotundo. Digamos, además, que los medios apostaron a ello narrando los enormes problemas de producción que hubo, asociados además con las denuncias de abuso sexual que sufriera el realizador Bryan Singer (fue despedido finalmente y la película, terminada por otra persona aunque Singer aún figure en los créditos). Nueva norma: no importa lo que pase con el personal detrás de cámara si el proyecto tiene algún atractivo especial. En la Argentina, estas noticias llegaron demasiado disueltas y aquí la banda siempre fue inmensamente popular. Consecuencia: funciones nocturnas llenas con públicos que cantaban cada hit. Por ahí pasa todo.
En el resto de la lista se ve un panorama muy diferente. Fue muy mala la recaudación de El Cascanueces y los Cuatro Reinos (otra película con enormes problemas de producción) y la Disney no pasó el test de crear de la nada una nueva franquicia de alto presupuesto. Quedó muy lejos del primer puesto aunque entró en segundo, lo que implica que toda la lista, más allá de la ganadora, fue floja. Del pequeño "veranito" argentino que tuvimos desde septiembre, solo puede verse entre las diez más recaudadoras Solo el amor, comedia romántica estrenada con poca difusión pero buen boca a boca. Y de los estrenos, anduvieron muy bien dos películas: Gonjiam-Hospital del terror, gran producción de género de Corea del Sur que atrajo a los fanáticos (otra regla que se cumple: el terror siempre funciona) y la película de arte y ensayo Cold War, del polaco Pawel Pawlikoski, que tuvo uno de los mejores promedios por pantalla en casi nada de salas. La clave es esa, los promedios. Allí es donde realmente se ve el poder de convocatoria de una película. En el caso de Cold War, tuvo muy buenas críticas, y la crítica es especialmente marcante para las películas de arte y ensayo o de orígenes poco frecuentes en la cartelera. No pasa lo mismo con los tanques, que suelen tener un público cautivo. Lo que queda en el medio es lo que siempre tiene problemas, incluso si es de alto presupuesto. Lo que pasó con El Cascanueces: nadie sabía a qué asociarlo. El fin de semana fue, gracias a Queen, muy bueno.