Rotten Tomatoes busca controlar a los comentaristas de películas para evitar trolls
Deberán probar que adquirieron un ticket para ver lo comentado en salas
Hace algunos meses, el sitio agregador de críticas Rotten Tomatoes, que pertenece a la empresa Fandango -líder en la venta on line de tickets para espectáculos- sufrió un ataque de trolls en los comentarios de usuarios respecto de Capitana Marvel en la que -insólito, pero real- se "acusaba" a la película de hacerle el juego a la "agenda feminista" y de "ideología de género", entre otras cosas. La gran mayoría de quienes subieron sus comentarios adversos no solo lo habían hecho sin ver la película sino, además, de modo anónimo. El fenómeno causó el rumor de que la película sería un fracaso monumental pocos días antes de su estreno. Por cierto, Capitana Marvel es la segunda película más vista en todo el mundo en lo que va del año (con u$ 1127 millones, mientras que la primera sigue siendo Avengers-Endgame, con u$ 2.686 millones, a pocos dólares de quebrar el récord de Avatar). Pero el fenómeno encendió alarmas respecto del poder que puede tener una comunidad anónima en Internet.
A partir de entonces, Rotten Tomatoes, que concentra las críticas que los profesionales hacen sobre films y series y funciona en los hechos como una "consultoría de opinión" permanente, decidió buscar herramientas para que los comentarios de los usuarios tuvieran mayor credibilidad y que la campaña-libelo tendiera a desaparecer. La solución, por ahora y recién presentada, consiste en monitorear si el comentarista ha comprado o no tickets para ver la película de la que habla. Primero probar que se la vio, después comentar, es el orden de estos factores. También cambió la manera de mostrar el "quiero ver esta película", indicador previo al estreno: en lugar de disponer un porcentaje de usuarios, es un número concreto de aquellos que señalan que quieren ver tal o cual contenido.
La campaña previa contra Capitana Marvel no logró que la película fracasara en taquilla
Es obvio que detrás de esto, también, hay un negocio, si se tiene en cuenta -repitamos- que el dueño de Rotten Tomatoes es Fandango y Fandango vende entradas de cine. Desde esa base de datos es que se controla si alguien "vio o no" el filme del que decide comentar. No es tan clara la metodología cuando se trata de shows televisivos, pero la idea es la misma: además de evitar el trolleo, generar una monetización alrededor de la conversación que se genera alrededor de cualquier película, especialmente de las de gran presupuesto.
Por supuesto, Fandango niega que su intención sea vender más entradas, y aduce que sus acuerdos con las principales cadenas de exhibición (AMC, Regal, Cinemark, etcétera) permitirán hacer el cruce de datos sin que el usuario deba comprar en Fandango, y que su principal motivo es conseguir más transparencia en la participación de los usuarios.