INFLACIÓN EN EEUU

Datos del IPC en EEUU ponen paños fríos a nuevas bajas de tasas de la Fed

La inflación general sigue cercana al 3%, pese a el nivel bajo del índice subyacente, y los mercados anticipan que la Reserva Federal optará por un stand by en los recortes. 

BAE Negocios

Los precios al consumo en Estados Unidos cerraron diciembre con un alza de 0,4%, levemente superior a las previsiones del mercado, impulsados por el aumento en los productos energéticos. Este comportamiento mantiene la inflación en niveles elevados, con una suba interanual del 2,9%, según informó la Oficina de Estadísticas Laborales.

Este contexto consolida la visión de la Reserva Federal (Fed) sobre la necesidad de moderar los recortes de tasas de interés en 2025. "El dato del IPC subyacente, más débil de lo esperado, ofrece cierta esperanza, especialmente después de las fuertes cifras de empleo del viernes pasado, de que la Fed aún pueda recortar los tipos de interés en 2025", explica Skyler Weinand, director de inversiones de Regan Capital. 

Para los analistas de Commerzbank, los detalles positivos del informe de IPC no tapan que "la presión inflacionaria sigue siendo demasiado elevada". La Fed todavía podría recortar más los tipos pero no hay presión inmediata para actuar, agregan. Tras el informe, las acciones reaccionaron alza, los rendimientos de los bonos retrocedieron y el dólar se debilitó, reflejando el optimismo de los inversores ante posibles decisiones menos restrictivas por parte del banco central.

 

Lo que viene con Trump

El análisis económico no puede desvincularse de las políticas anunciadas por la futura administración de Donald Trump, cuya llegada a la Casa Blanca marcó un cambio significativo en las expectativas inflacionarias y de crecimiento. Entre las propuestas del nuevo gobierno se destacan los recortes impositivos, que prometen un impulso a la economía, y una política comercial basada en amplios aranceles a bienes importados, un factor que podría generar presiones inflacionarias adicionales.

Estas iniciativas, sumadas a la posibilidad de deportaciones masivas de inmigrantes, también influyen en las decisiones de la Fed. “El banco central proyecta un camino de recortes de tasas menos agresivas este año, teniendo en cuenta las posibles tensiones inflacionarias derivadas de estas”, señalan analistas de Goldman Sachs.

El IPC subyacente, que excluye los componentes volátiles de alimentos y energía, mostró un incremento mensual del 0,2% en diciembre, con una variación anual del 3,2%. Aunque este indicador se moderó respecto al mes anterior, sigue por encima del objetivo inflacionario del 2% fijado por la Fed, lo que refuerza las presiones para mantener una política monetaria prudente.

 

Expectativas de mercado

De cara a la próxima reunión de política monetaria, programada para el 28 y 29 de enero, los economistas no esperan un recorte inmediato de tasas. Sin embargo, las previsiones sobre el curso del año están divididas. Goldman Sachs estima dos reducciones adicionales en junio y diciembre, mientras que Bank of America Securities considera que el ciclo de relajación iniciado en septiembre podría haber concluido.

Durante el último trimestre de 2024, la Fed redujo su tasa de referencia en 100 puntos básicos, situándola en el rango actual de 4,50%-4,75%. Este ajuste, acompañado por un crecimiento económico más resiliente de lo esperado, marcó una desaceleración en las proyecciones iniciales de recortes más profundos.

En este contexto, las promesas de reactivación económica por parte del presidente Trump y las tensiones comerciales globales perfilan un 2025 cargado de incertidumbre. La interacción entre las políticas fiscales expansivas y las acciones de la Fed será claves para determinar si Estados Unidos puede sostener un crecimiento equilibrado sin ceder ante la inflación.

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