EE.UU. denunció a Zimbabue por “socavar la democracia”
Desde el Departamento de Estado nortemaericano denunciaron los "preocupantes" intento de "desmantelar" a la oposición. El país subsahariano ya había denunciado a Estados Unidos por involucrarse en los asuntos internos de la nación. ¿Que dijo la ONU?
La nueva administración de los Estados Unidos criticó las “preocupantes” acciones que el gobierno de Zimbabue realiza contra la oposición gubernamental: "Subvierten la voluntad de los votantes, socavan aún más la democracia y niegan a millones de ciudadanos la representación elegida", aseguraron desde el Departamento de Estado de EEUU.
El encargado de realizar los cuestionamientos a la nación africana fue el portavoz del gobierno norteamericano, Ned Price. Explicó que desde la potencia mundial siguen de cerca los eventos recientes en Zimbabue.
De manera más precisa aludió a la “aplicación selectiva” de los protocolos contra el coronavirus “para posponer indefinidamente las elecciones parciales y prohibir las reuniones del Movimiento por el Cambio Democrático (Alianza MDC)" mientras que evita hacer lo mismo con los eventos del partido oficialista Frente Patriótico de Zimbabue (ZANU-PF).
Desde inicios de la pandemia en 2020, explicó Price, la destitución de 39 diputados del partido mencionado y 81 funcionarios electos a nivel local son un intento de “desmantelar” a la oposición. También se refirió a los “preocupantes movimientos para despojar” al vicepresidente de la Alianza MDC, Tendai Biti, y a otros miembros de la formación de “sus escaños electos".
Price subrayó que el ZANU-PF hace un "mal uso de las palancas del Gobierno para silenciar a los críticos, neutralizar a la oposición y afianzar su poder político sobre el pueblo". En este sentido, reclamó al Gobierno de Zimbabue que cumpla con su "obligación" de respetar las libertades de expresión, su constitución nacional y sus compromisos internacionales por los Derechos Humanos.
La relación con EE.UU.
No es la primera vez que ambos países tienen un intercambio diplomático tenso. En julio del año pasado, el gobierno africano acusó al embajador de Estados Unidos, Brian Nichols, de ser un “matón” responsable de “entrenar a la insurgencia” en el país.
Además, el país ya había sido objeto de sanciones económicas por parte de la administración de Donald Trump. Situación que llevó a que luego del asalto al Capitolio norteamericano en enero, el presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, asegure que Washington "no tiene derecho moral" a imponer sanciones contra el país africano.
De manera similar, hace unas semanas expertos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) denunciaron que el gobierno norteamericano impone sanciones por presuntos casos de corrupción doméstica o de violación de derechos humanos en otros países, mientras "nada de eso presenta un riesgo existencial para Estados Unidos", explicaron desde el Alto Comisionado para los Derechos Humanos.