El Gobierno alemán prevé una contracción del 0,2% en su economía para 2024
La que fuera “locomotora europea” sería así el único de los integrantes del G7 cuya economía se reduciría por segundo año consecutivo
El Ministerio de Economía de Alemania revisó a la baja sus previsiones económicas, anticipando una caída del Producto Interior Bruto (PIB) del 0,2% en 2024. De esta manera, Alemania sería el único país del Grupo de las Siete principales economías (G7) que registrará una contracción económica por segundo año consecutivo, luego de la disminución del 0,3% en 2023.
La proyección anterior estimaba un crecimiento del 0,3% para este año, pero la esperada recuperación en el segundo semestre no se concretó. Según los primeros indicadores de producción industrial y clima empresarial, la desaceleración continuó en la segunda mitad del año, lo que refuerza los temores de una recesión. En este contexto, Alemania enfrenta la definición técnica de recesión, es decir, dos trimestres consecutivos de contracción económica.
Problemas estructurales
El ministro de Economía, Robert Habeck, destacó que la economía alemana no ha registrado un crecimiento sólido desde 2018, debido a problemas estructurales y a los desafíos geopolíticos. Esta situación coloca a Alemania como la economía más débil entre las grandes naciones de la zona euro y del G7.
Para contrarrestar esta tendencia, el gobierno alemán propuso un paquete de crecimiento que incluye 49 medidas orientadas a estimular la economía. Estas iniciativas buscan reducir la burocracia, ofrecer incentivos fiscales y atraer a trabajadores extranjeros cualificados, todo con el objetivo de dinamizar la economía y contrarrestar los desafíos estructurales y cíclicos.
Crecimiento a largo plazo
A pesar del panorama actual, el gobierno alemán proyecta una vuelta al crecimiento para 2025, con una expansión del 1,1%, impulsada por el aumento del consumo privado, la reducción de la inflación y las desgravaciones fiscales. Para 2026, se espera un crecimiento del 1,6%, con una inflación que descendería al 1,9%, según las previsiones oficiales.
Las medidas propuestas por el gobierno deben ser aprobadas por ambas cámaras del Parlamento alemán, lo que requerirá del apoyo de los conservadores en la cámara alta, el Bundesrat, para garantizar su implementación.