Tensión global por luz verde de Biden a Kiev para usar misiles de largo alcance
Un ataque con armas occidentales al suelo ruso se considera hecho por la OTAN, advirtió el presidente ruso Vladimir Putin
La autorización de Estados Unidos para que Ucrania utilice misiles de largo alcance contra objetivos dentro del territorio ruso ha llevado la tensión internacional a nuevos extremos. Según confirmó Josep Borrell, alto representante para Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE), esta decisión de la administración de Joe Biden marca un punto de inflexión en el conflicto, mientras Moscú advierte sobre el riesgo de una implicación directa de la OTAN en la guerra.
Aunque Borrell señaló que los Estados miembros de la UE no alcanzaron un consenso sobre el uso de armas occidentales en ataques dentro de Rusia, destacó que el alcance permitido por EE.UU. para los misiles suministrados a Ucrania es de hasta 300 kilómetros. "No me parece una distancia espectacularmente profunda, pero es lo que ha decidido la administración Biden", comentó tras una reunión de ministros europeos.
El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Matthew Miller, negó oficialmente que se haya actualizado la política sobre los ataques al territorio ruso. Sin embargo, informes de medios como The New York Times indican que la autorización incluye ataques contra posiciones rusas en Kursk, mientras que publicaciones francesas aseguran que París y Londres han dado su aval para el uso de los misiles Storm Shadow/SCALP en territorio ruso.
El presidente ruso Vladimir Putin calificó previamente cualquier ataque ucraniano con armas occidentales de largo alcance como una "implicación directa" de los países de la OTAN en el conflicto. "Esto significaría que la OTAN está en guerra con Rusia", advirtió, subrayando que tales decisiones agravarían la confrontación global.
Desde la recepción de misiles como los Storm Shadow y ATACMS, Ucrania ha intensificado ataques en Crimea y en territorios anexionados por Rusia, como las repúblicas de Donetsk y Lugansk, y las provincias de Jersón y Zaporiyia, consideradas por Kiev como parte de su soberanía.
Críticas internas en EE.UU.
La decisión también generó reacciones dentro de Estados Unidos. Donald Trump Jr., hijo del expresidente y nuevamente electo a la Casa Blanca, Donald Trump, criticó duramente la medida a través de redes sociales, calificándola como un paso hacia una escalada global. "El complejo militar-industrial parece querer asegurar la Tercera Guerra Mundial antes de que mi padre tenga la oportunidad de crear la paz", señaló en su cuenta de X (antes Twitter).
"Vamos a trabajar en Oriente Medio y vamos a trabajar muy duro en Rusia y Ucrania, eso tiene que parar, Rusia y Ucrania tienen que parar", declaró el presidente electo durante una gala organizada por America First Policy Institute en su mansión de Mar-a-Lago, en Florida.
La creciente intervención de potencias occidentales mediante el suministro de armas avanzadas a Ucrania y la autorización para utilizarlas en territorio ruso profundiza la crisis geopolítica. Con las advertencias de Moscú y la falta de consenso en Europa, el escenario actual plantea riesgos significativos para la estabilidad internacional y eleva las tensiones entre los bloques en pugna.