Una nueva caída de la actividad empresaria anticipa recesión en la eurozona
Un índice clave se mantuvo por debajo del nivel de crecimiento por séptimo mes consecutivo, fundamentalmente por los malos resultados del sector servicios
La contracción de la actividad empresarial de la zona euro continuó en el último tramo de 2023 debido a la persistente caída del sector servicios, lo que indica que la economía del bloque ya está en recesión.
El Índice Compuesto de Gerentes de Compras (PMI) de HCOB, elaborado por S&P Global, que se considera un buen indicador de la salud económica general, se revisó al alza para diciembre hasta igualar el 47,6 de noviembre tras una estimación preliminar de 47,0, pero se mantuvo por debajo de la marca de 50 que separa el crecimiento de la contracción por séptimo mes consecutivo.
Esto indica que la unión monetaria de 20 países, que se contrajo un 0,1% en el tercer trimestre de 2023, probablemente volvió a contraerse el trimestre pasado, cumpliendo la definición técnica de recesión.
El PMI de servicios subió hasta un máximo de cinco meses de 48,8 desde el 48,7 de noviembre.
Niveles
"Todavía no es territorio de recesión para el sector servicios, pero el entorno está lejos de estar orientado al crecimiento. Faltan señales claras que indiquen un retorno inminente a una expansión sólida", declaró Cyrus de la Rubia, economista jefe del Hamburg Commercial Bank.
"No obstante, el índice PMI compuesto, un indicador confiable del comportamiento económico en general, está sonando la alarma de recesión para la zona euro", añadió, afirmando que sus modelos económicos prevén una contracción en el cuarto trimestre.
Aunque la caída de la demanda de servicios se atenuó ligeramente el mes pasado, con un índice de nuevas empresas que subió de 46,7 a 47,1, su nivel más alto en cinco meses, se mantuvo por debajo de 50 por sexto mes consecutivo.
Confianza
Esta cifra es similar a la de otra encuesta anterior, según la cual la actividad de las fábricas de la zona euro se contrajo en diciembre por decimoctavo mes consecutivo.
A pesar de las señales de desaceleración continuada de la demanda, los precios de producción compuestos aumentaron a su ritmo más rápido desde junio, lo que indica que la inflación se mantendrá por encima del objetivo del Banco Central Europeo del 2% a corto plazo.
Sin embargo, la confianza general sobre el año que viene ha mejorado. El índice compuesto de producción futura subió hasta un máximo de siete meses de 57,6, frente a los 56,0 del mes anterior.