Antares planea vender su cerveza en Chile y Uruguay y sueña con llegar a España y Estados Unidos
La cervecería marplatense llegará a 150.000 puntos de distribución en Argentina gracias a su asociación con el Grupo Peñaflor, que vuelve a la cerveza tras 25 años. Invirtió 4 millones de dólares y proyecta una expansión nacional e internacional
Allá por 1994, Pablo Rodríguez, Mariana Rodríguez y Leonardo Ferrari, creadores de la cervecería Antares, soñaban con su pequeña cocina en un garage de Mar del Plata en ser "la cerveza más querida por los argentinos". Ahora, con el lúpulo como bandera de la cerveza artesanal, están más cerca de cumplir ese sueño: gracias a su asociación con el Grupo Peñaflor, comenzará a vender sus productos en 150.000 puntos de todo el país para llegar a donde todavía no están y extender aún más el consumo de cerveza artesanal.
En la antesala de la celebración de sus 25 años, Antares presentó en el bar de su fábrica en Mar del Plata un mega mural que "rinde culto al legado que supieron construir durante este casi cuarto de siglo de recorrido". En la celebración, además, destacaron a BAE Negocios que su asociación con el Grupo Peñaflor les permitirá tener presencia en las góndolas de todo el país, cuando antes solo llegaban a 15.000 puntos de venta. Asume así uno de los desafíos que las cervecerías artesanales se plantearon después del boom y que le habían adelantado a este medio: insertarse en nuevos canales de distribución.
La expansión implicará un aumento en la producción, hoy en 5 millones de litros anuales, que podrá hacerse gracias a una inversión de 4 millones de dólares que realizó Antares en sus fábricas durante la pandemia. La cervecería proyecta un crecimiento de entre el 30% y 40% anual, que incluirá una nueva inversión una vez que superen los 8 millones de litros por año.
Llevar la cerveza artesanal a un nuevo nivel
En esta línea, la empresa también planea la apertura de dos locales nuevos a fines de diciembre —en Ensenada y Chapadmalal— y otros ocho en 2023. Así, superarán los 70 locales en todo el país entre propios y franquicias, donde "la calidad no se negocia" y se demuestra que "hay vida más allá de la cerveza industrial". Hoy el consumo de cerveza artesanal ocupa el 3,5% del mercado, pero Antares espera elevar ese número al que tiene Mar del Plata, de alrededor del 12%.
Además, proyectan una expansión internacional: "Queremos llevar la bandera de Antares a otros países, primero comenzando con los limítrofes y después a otros continentes, sobre todo en zonas donde haya muchos argentinos", comentaron los fundadores de la cervecería a este medio. España es una de las opciones.
Chile y Uruguay serán los dos primeros países a los que proyectan llegar.
Por eso, la asociación con el Grupo Peñaflor es un gran punto de partida, que permitirá posicionar a la cerveza Antares no solo como una que se toma en el local, sino también en la mesa de comedor. "Esta unión nos permite trabajar con independencia y buscar más escala. Se nos acercaron muchas empresas de consumo, pero con Peñaflor encontramos alguien con quien podemos trabajar muy bien". A su vez, esta asociación —con un contrato a diez años— significa la vuelta de Peñaflor a la cerveza, que casualmente había dejado hace 25 años cuando vendió la firma Bieckert a Quilmes en 1997.
Innovación y espíritu emprendedor frente a los desafíos post pandemiaDespués del impacto que significó la pandemia del coronavirus para la cerveza artesanal, Antares proyecta un crecimiento en Mar del Plata y sueña con volver a exportar. Para eso, entre sus 85 empleados hay un equipo especializado que crea una o dos cervezas por mes, ya que "el consumidor no vuelve a tomar la cerveza que probó", sino que siempre busca una nueva.
La competencia es feroz: hay más de 1.000 cervecerías artesanales en el país, por lo que "diferenciarse es muy difícil". Por si eso fuera poco, las dificultades para importar a partir de un cambio brusco en las reglas de juego complican al sector, que se ve obligado a traer lúpulo del exterior, ya que la cosecha argentina solo puede abastecer al 15% de la demanda.
"Si compramos más, le estamos sacando a otra cervecería", explicó Rodríguez. El panorama, que por ahora no cuenta con explicaciones ni soluciones desde el Gobierno, es tan complicado que hasta "podría hacer que desaparezca la IPA en Argentina".
De cara al futuro, Antares reconoció a BAE Negocios que la llegada del gin y el vermouth, además del aumento de popularidad del vino, representa un nuevo desafío para las cervecerías artesanales. "Es un poliamor alcohólico", bromeó Leonardo Ferrari. Las cervecerías apuntan a la innovación, y Antares ve a las cervezas añejadas en barrica y las lupuladas como las más demandadas en el corto plazo.