Decisión de EE.UU. abre una puerta para la llegada del dispositivo de tabaco calentado
El máximo responsable de Philip Morris en América latina aseguró que la autorización de la FDA tendrá un repercusión positiva sobre los países de la región que hasta ahora no habilitan la utilización
La semana pasada, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) autorizó la comercialización del sistema de tabaco calentado Iqos de Philip Morris Internacional (PMI) como producto de tabaco de riesgo modificado (MRTP, por sus siglas en inglés).
Esa decisión del ente gubernamental podría tener un efecto inmediato en muchos mercados de América latina, Argentina incluida. “Esto nos abre una nueva posibilidad para que el Gobierne considere más seriamente la habilitación”, indicó a través de una conferencia de prensa virtual Mario Masseroli, Presidente de América latina y Canadá de Philip Morris International.
Con referencia al país, el directivo agregó que se trata de una apuesta grande para la compañía. “Creemos que es un mercado muy importante, donde puede tener un impacto muy grande para la salud pública el lanzamiento de estos productos”.
Masseroli, indicó que, al ser la FDA “una institución reconocida a nivel global que define las líneas de trabajo futuro en distintas materias de regulación” muchos países estarán mirando esta decisión, que “debería cambiar el debate sustancialmente. Creemos que tendrá un gran impacto y los gobiernos podrán ver el tema regulatorio de los productos de nicotina con otros ojos”, agregó, refiriéndose a los productos alternativos a los cigarrillos.
Hasta el momento, el Iqos es utilizado por 15 millones de personas, sobre todo en varios países de Europa y algunas ciudades de Estados Unidos, Canadá y Asia. También está ingresando en algunos lugares de Colombia, como Bogotá, en República Dominicana y Guatemala. Sin embargo, hasta ahora, no ha tenido la misma suerte en el resto de la región.
El desafío de las tabacaleras es captar a una buena partes de los 1.000 millones de fumadores que hay en el mundo y convencerlos de que adopten un producto menos nocivo que el tradicional.
Las previsiones de la compañía que tiene su casa matriz en Lausanne (Suiza) y que en el país opera a través de Massalin, son ambiciosas. Proyectan que, en un lapso de siete años, el 30% de su volumen de negocios -en 2018 alcanzó los USD29.600 millones- provenga de la venta de los dispositivos electrónicos. El objetivo es que 40 millones de fumadores de todo el mundo adopten esa tecnología.
El primer Iqos del mercado se lanzó en 2014, puntualmente, en las ciudades de Nagoya (Japón) y Milán (Italia). Hoy están en 50 países.
Por ahora, ni este producto ni los que compiten en el mismo segmento están presentes en el mercado local, en donde conviven 8 millones de fumadores que compran 1.733 millones de atados de 20 cigarrillos por año.