Agroindustria

El contratista, un aliado de la industria metalmecánica

Opinión

Andrés Méndez*

Durante el 2018 se está viendo un mercado con una baja muy importante en la venta de maquinaria agrícola y que sería interesante analizar para tomar acciones rápidas para que no sea complicada.

Respecto a lo que se puede percibir que vaya a suceder con el futuro de las empresas de maquinaria agrícola del agro uno de los puntos claves puede ser la sequía, la falta de créditos accesibles y la situación de los contratistas.

Los números de los contratistas son muy complicados y la realidad es la que se empieza a vivir por estos meses. La cosecha pactada a un precio del dólar a 19 pesos y hoy afrontar las cuotas y reparaciones a un dólar mayor a 28 pesos ha logrado que las supuestas ganancias hayan resultado pérdidas para ellos.

Esta problemática no termina en que el único afectado sea el contratista, sino que se extiende también a que las empresas de maquinaria tengan una merma en sus ventas. Las consecuencias de los malos números en los contratistas rurales repercuten directamente, pero con algunos meses de retraso en las ventas de las empresas. Básicamente el contratista ha perdido capacidad de compra y de pago, lo cual dificultaría la compra de maquinaria por parte de ellos.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de las hectáreas trabajadas en nuestro país las realizan los contratistas y son los que tienen la mayor cantidad de máquinas en sus manos. Muchas veces pensar solamente que les tiene que ir bien a los productores para que existan inversiones en el sector es erróneo, sino se entiende que la maquinaria en su mayoría se encuentra en manos de contratistas. Si al éste le va mal, a las empresas que venden maquinaria les va mal.

A muchos empresarios les preocupan las importaciones y la presión impositiva para ser competitivos a nivel nacional como internacional, pero estas medidas muchas veces no son suficientes para garantizarse las ventas. La caída en las ventas porque los potenciales clientes no tienen dinero disponible es lo que comienza a notarse en esta parte del año dado que los actores ya conocen sus números de la campaña pasada.

Si al productor le va bien no repercute totalmente en la venta de maquinaria agrícola y si a esto se le agrega la sequía esa potencialidad cae. Si a los contratistas les va bien seguramente repercute en las ventas de maquinaria positivamente pero este año los números de los contratistas fueron muy malos dados por la devaluación, inflación y los costos fijos.

Una tarifa dolarizada para estos momentos donde se produce devaluación e inflación sería un atenuante a ésta problemática y de esa manera los contratistas podrían haber mantenido su capacidad de pago, mantenimiento y amortizaciones.

Otro factor que posiblemente suceda de intensificarse está crisis en nuestro país es que muchas empresas no vendan maquinaria y que en el mediano plazo tengan que despedir personal y posteriormente tengan que vender. Está situación no es nueva en nuestro país y lamentablemente es cíclica. Lo positivo es que se viene de buenas ventas de maquinaria durante los últimos años y que algunas empresas tienen capacidad para esperar mejores momentos. Por otro lado, muchos empresarios esperan que se estabilice la economía y ese factor de confianza por lo menos predispone para que el 2019 repunte con la cosecha gruesa.

*Consultor

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