Comercio minorista

El empresario argentino Manuel Antelo lleva a Uruguay la red de artículos deportivos Decathlon

El ex dueño de Renault Argentina sigue invirtiendo en el país vecino. El año pasado, desembarcó con Car One, también tiene una red de concesionarios y una fábrica de autos

ggrimaldi

El empresario argentino Manuel Antelo, un referente histórico de la industria automotriz, se radicó en Uruguay en 2013, muchos años antes de que muchos compatriotas decidieran ir a vivir a la "otra orilla".

Desde su llegada al país vecino, el rosarino de 67 años no sólo compró al grupo Santa Rosa, red de concesionarios de Renault-Nissan; Nordex -una empresa que ensambla autos de las marcas Ford y Kia y ofrece servicios de postventa- sino que a fines del año pasado también desembarcó con su creación: Car One.

Pero ahora el empresario, que a principios de año vendió al grupo Pochat-Ksairi el 51% de Car One -su empresa de venta de autos usados que fundó en 1997 en un gran predio de Tortuguitas- incursionará en un nuevo segmento: la ropa deportiva.

En noviembre, inaugurará la primera megatienda de la cadena francesa Decathlon en Canelones, exactamente, dentro del complejo de Car One que tiene en el país vecino. A ese mismo lugar, Antelo sueña con llevar a otro gigante del retail: Ikea, la cadena sueca de muebles.

La tienda deportiva, que demandará 3 millones de dólares, ocupará 1.600 metros cuadrados, le dará trabajo a cincuenta personas y contará con 60.000 productos de los más diversos deportes que van desde el fútbol, pasando por el esquí, el tenis, el golf y las actividades extremas.

En declaraciones al diario El País, Antelo aseguró que abrirá un segundo local a fin de 2022 y que planea continuar con su expansión por la capital uruguaya y el interior del país.

El empresario, que tiene en su Curriculum Vitae haber sido el dueño de la filial local de Renault, conoció a Decathlon cuando vivía en España y decidió llevarla a Uruguay porque creyó que ese mercado no tenía una propuesta de ese estilo.

Con respecto a Argentina, el empresario le dijo a El País que "esperamos que encuentre el camino, es un país al que le cuesta mucho encontrar el rumbo, es inestable pero tiene todas las posibilidades, tiene todo para ser potencia".

 

Viejo conocido  

Aunque no muchos lo recuerdan, Decathlon tuvo un breve paso por Argentina.

A mediados del año 2000, la cadena abrió su primer local en Panamericana y Camino del Buen Aire, luego de un desembolso de 4 millones de dólares.

La intención de los franceses era que ese establecimiento de 2.400 metros cuadrados fuera el primer paso de un plan que incluía la instalación de otros locales, primero en el Gran Buenos Aires, y luego en las principales ciudades del interior del país.

La tienda tenía algunas particularidades. En la parte exterior había una jaula para probar palos de golf y una pista de bicicletas de alta montaña.

Además, el visitante recorría las instalaciones provisto de un changuito, como en un supermercado.

En aquel momento, fue la primera tienda que el grupo abrió afuera de Europa. Sin embargo, la crisis económica argentina que se desencadenó en los años posteriores se encargó de hacer naufragar el proyecto y Decathlon terminó abandonando el país.

La primera tienda de la cadena propiedad del grupo Mulliez se abrió en 1976 en la ciudad francesa de Englos. Hoy está presente en 60 países y se destaca por un fuerte desarrollo de sus marcas propias, como Quechua (Trekking); Wed'ze (Esquí); Olaian (Surf) y Kimjaly (Yoga). Le da trabajo a 90.000 personas.

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