Japón dice adiós a su sueño de tener un puerto espacial tras la quiebra de una empresa
Virgin Orbit era una de las empresas que apostó fuerte por los viajes espaciales privados y Japón fue uno de los países más importantes en creer en sus proyectos, pero ahora el sueño de un puerto espacial japonés parece desvanecerse en el aire
Virgin Orbit fue la primera empresa espacial privada en enviar a un multimillonario al espacio: su dueño, Richard Branson. Sin embargo, la compañía se declaró en quiebra el martes, echando por tierra los sueños de convertirse en una opción alternativa para el turismo espacial, un sector dominado por SpaceX de Elon Musk y Blue Origin de Jeff Bezos.
Japón es uno de los lugares en donde más se lamentó la quiebra de Virgin Orbit. El gobierno y varias empresas del país del sol naciente habían apostado fuerte en la compañía de Branson, con incluso planes de construir un puerto espacial en la isla de Kyushu.
La prefectura de Oita, ubicada en la isla, se asoció con Virgin Orbit en 2020 para crear el primer puerto espacial asiático en el aeropuerto de Oita utilizando un Boeing 747 para lanzamientos de cohetes horizontales, uno de los proyectos más conocidos de la compañía y con el que esperaban atraer inversores.
El puerto espacial que no fueEl objetivo original era lanzar pequeños satélites desde Oita el año pasado, pero eso nunca ocurrió. De hecho, su primer intento de poner satélites en órbita mediante lanzamientos horizontales ocurrió en enero de este año en Reino Unido. Fue un fracaso estrepitoso, ya que el motor del cohete se sobrecalentó.
La prefectura de Oita había estimado que el puerto espacial, similar al que Virgin Orbit tiene en la región inglesa de Cornwall, generaría un rédito económico de 77,4 millones de dólares en la región durante los siguientes cinco años al lanzamiento del primer satélite.
La expectativa inicial, con estimaciones de 240.000 turistas visitando la isla, fue tal, que los negocios locales crearon souvenirs con temática espacial y extraterrestre que iban desde pasaportes alienígenas hasta bicicletas de E.T. Todavía son muchos los habitantes que mantienen la esperanza de que el proyecto llegue a buen puerto, aun sin la presencia de la compañía.
"Es posible que otras empresas adquiera Virgin Orbit. Además, hay otras compañías competidoras que están considerando los lanzamientos horizontales, así que Oita todavía tiene muchas opciones para hacer un contrato con ellas", sostuvo Kunio Ikari, docente de Economía en la Universidad de Oita a la agencia Reuters.
Las empresas "pegadas" a VirginPor si fuera poco, dos empresas japonesas también se vieron afectadas por la quiebra de Virgin Orbit: All Nippon Airways Trading Co, del holding ANA; y la start-up fabricante de satélites iQPS. En ambos casos, se convirtieron en acreedoras de Branson cuando se declaró en bancarrota el martes.
ANA, que debía 1,65 millones de dólares, había sido un socio clave para el puerto espacial de Oita, al firmar un acuerdo provisional con Virgin Orbit en 2021 para 20 vuelos de su cohete LauncherOne allí.
Por su parte, iQPS, pagó un depósito de USD 5,2 millones para lanzar sus mini satélites, lo que representa una parte importante de los USD 17,2 millones que Virgin Orbit obtuvo en su ronda de financiación Serie A en 2017.
"Nos decepcionó cuando escuchamos el anuncio porque esperábamos que la situación mejorara", dijo iQPS a Reuters sobre la declaración de bancarrota. "Rezamos para que Virgin Orbit reanude su negocio para el desarrollo de la industria espacial global", concluyó.