Viviendas

Mini departamentos premium: la nueva apuesta de los desarrolladores inmobiliaros

Apuntan a personas que están dispuestas a gastar entre 70.000 y 150.000 dólares para mudarse a un complejo con todos los servicios, como piscina, gimnasio, restaurante y espacios de coworking

BAE Negocios

Hay un fenómeno singular que comenzó a ganar protagonismo en el atribulado mercado de las propiedades: los edificios "premium accesibles". En sintonía con las ventajas competitivas que se comenzaron a abrir a partir de la sanción y la puesta en vigor de la ley de incentivo a la construcción privada, que ofrece beneficios impositivos para el blanqueo de tenencias en obras que se encuentran por debajo del 50% de avance, los desarrolladores inmobiliarios lanzaron al mercado este segmento de propiedades muy característico de los Estados Unidos y que apunta a captar a una clase media que pudo atesorar un capital de entre los 70.000 y los 150.000 dólares.

¿Su diferencial? La oferta de viviendas a costos más competitivos, con planes de financiación, y con prestaciones propias del segmento de alta gama, que incluyen servicios, amenities y beneficios exclusivos.

Tanto en su versión estadounidense como en su capítulo local, el fenómeno de los desarrollos "premium accesibles" se caracteriza por dos variables clave: valores que van de los 2.200 a los 2.500 dólares el metro cuadrado, y el foco en unidades pequeñas en complejos desplegados sobre lotes amplios y espaciosos en zonas consolidadas que apuntan a un público joven.

¿Cómo funciona el fenómeno?. Para optimizar los costos y poder ofrecer diferenciales de calidad, los desarrolladores producen complejos de muchas unidades, de dimensiones más pequeñas, pero de características innovadoras en términos arquitectónicos y de prestaciones y servicios, que impactan en la calidad de vida y que ofrecen funcionalidad, estética y glamour.

"Es una modalidad nueva para el mercado local, pero que tiene muchos exponentes en el real estate en el mundo, y que funciona con una lógica muy pragmática: más unidades de dimensiones chicas, con mejor funcionalidad y optimización de recursos, a precios más competitivos y con prestaciones más integrales", explica el director financiero de Saltum Developments, Maximiliano Marqués, uno de los grupos que comenzó a instrumentar el fenómeno en el país con WH Coghlan, un desarrollo de 17.000 metros cuadrados en la esquina de Washington y Núñez, en la zona norte de la ciudad.

La característica esencial de este tipo de emprendimientos es la optimización de recursos para poder atraer al inversor o comprador final con productos sólidos y precios competitivos, que incluyen la posibilidad de hacer un anticipo del 30% del precio de la unidad, y luego el pago de cuotas en pesos que evolucionan por el índice de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC).

De allí que las propiedades líderes del segmento sean los monoambientes y los departamentos de dos ambientes, con espacios al aire libre, jardines, piscinas, espacios de coworking, parrillas y servicios de gastronomía interna, en algunos casos.

"El mercado estaba esperando este tipo de producto novedoso, que diera con la sensación térmica del momento, pero con una mirada de mediano y largo plazo, y la posibilidad de ofrecer soluciones de inversión atractivas y residencias modernas y funcionales para el usuario final", dice Matías Botello, director comercial de la desarrolladora NorthBaires, dueña de la línea de edificios premium OM.

 

Financiación  

En NorthBaires explican que concibieron un producto exclusivo pero accesible. "El ticket de ingreso es bajo, y la financiación es del 65% del precio a pagar en pesos en 36 cuotas ajustadas por CAC", completa Botello.

La firma lanzó el complejo OM Palermo, en el límite entre Palermo y Colegiales, donde estaban emplazadas las viejas oficinas de la productora Polka. Allí, las unidades arrancan desde los 71.000 dólares para la tipología monoambiente y desde los 119.000 dólares para los dos ambientes. Son dos edificios de 10 pisos cada uno, que estarán comunicados por un amplio jardín central parquizado con piscina, solarium y múltiples áreas destinadas a amenities y esparcimiento, además de un amplio espacio de coworking.

La misma lógica aplica en Saltum Developments. "WH Coghlan fue concebido para el premium accesible: espacios optimizados y funcionales, terminaciones de calidad y el metro cuadrado a partir de los 2.200 dólares, lo que lo vuelve muy competitivo", explicó Marqués. El resultado de la planificación fue un exclusivo complejo de 17.000 metros de residencias, estudios, una piscina con solarium y un zócalo comercial que incluirá locales gastronómicos internos y externos, y un parking privado y público diseñado por el Estudio Aisenson y con el interiorismo de Walmer incluido, toda una novedad en el segmento puesto que los compradores pueden adquirir una unidad llave en mano completamente ambientada.

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