Rappi, Glovo y PedidosYa operan "en forma clandestina"

Ordenaron a sus trabajadores continuar con los repartos a pesar de la prohibición impuesta por la Justicia

BAE Negocios

A pesar de la suspensión que aplicó la Justicia porteña sobre las aplicaciones de delivery Rappi, Glovo y PedidosYa hasta que brinden derechos laborales a sus repartidores, "las empresas hoy los mandan trabajar igual y dicen que el funcionamiento es normal", mientras que los trabajadores deben esconderse de los controles policiales.

Por orden del juez Andrés Gallardo, se dictó una resolución cautelar para suspender la actividad de Rappi, Glovo y PedidosYa en la Ciudad de Buenos Aires que comenzó a regir este fin de semana. El fallo exige el decomiso de los productos transportados hasta que las empresas pongan a los trabajadores en relación de dependencia, les tramiten una libreta sanitaria y les brinden gratis su uniforme.

A raíz de esto, se dispusieron una serie de operativos policiales para controlar que no haya repartos durante el fin de semana. Sin embargo, al ingresar a las aplicaciones los pedidos pueden realizarse con normalidad, sin ninguna traba o aviso sobre esta medida, y los repartidores, bajo la necesidad de trabajar, salieron a pedalear "en forma clandestina", eludiendo los controles.

"Se está trabajando de manera clandestina por temor a la persecución policial y al fallo que ordena que les decomisen la mercadería", confirmó a Télam Julio Olivero, trabajador de Rappi y miembro fundador de App Sindical, la asociación gremial de los trabajadores de plataformas.

Según contó Olivero, "los repartidores están circulando 'de civil' y con mochilas particulares para no tener ninguna seña que haga que la policía los detenga y además de los decomisos les imponga multas", y remarcó: "No somos delincuentes para que nos tengamos que ocultar, queremos ejercer nuestro derecho a trabajar y ya nos van quitando tres días de ingresos más lo que suceda a partir del lunes".

Por su parte, voceros de la Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (ASSIM) aseguraron a la agencia de noticias estatal que "las empresas hoy los mandan trabajar igual y dicen que el funcionamiento es normal", haciendo caso omiso al fallo judicial.

ASSIM celebró el fallo "porque pone a estas plataformas en sintonía con la ley, ya que niegan la relación laboral, los tienen como monotributistas, no tienen ART, aguinaldo ni vacaciones pagas".

Sin embargo, App Sindical plantea otro punto de vista. "Si las empresas tienen algún problema fiscal la justicia tiene que ir por las empresas y no caernos a los trabajadores", consideró Matías, un trabajador de Rappi, Glovo y PedidosYa, quien también es delegado en el barrio porteño de Núñez de la asociación gremial. En síntonía, otro repartidor, Juan Martín, remarcó en diálogo con Télam: “Esto lo hacemos porque lo necesitamos para comer".

"Hoy ya me detuvieron tres veces en distintos controles, en el primero no me sacaron nada porque venía vacío, en el segundo tenía un envío de sushi pero mentí que era para consumo personal y me dejaron seguir, y el en tercero que venía con un envío de Carrefour me quisieron decomisar y como los empecé a filmar con el celular diciendo que los iba a denunciar por robo me permitieron seguir", contó Matías a la agencia estatal.

La decisión de la Justicia porteña tiene lugar días después de que un repartidor de Glovo de 63 años, Ernesto Floridia, fue atropellado por un auto mientras trabajaba y, en lugar de brindarle asistencia, el personal de la aplicación le insistió para que confirme el estado de la pizza que llevaba para cancelar el pedido.

La situación se dio a conocer gracias al relato de la periodista Yanina Otero, quien publicó en redes sociales una foto del celular del hombre de 63 años con la pantalla manchada de sangre. En ella podía leerse el diálogo entre Floridia y el personal de Glovo, que le pregunta si el producto "está en buen o mal estado para poder ser entregado". Floridia se salvó de sufrir heridas peores gracias a que llevaba un casco, pero cabe aclarar que ninguna de las tres plataformas mencionadas brinda elementos de protección a sus repartidores.

Hace un rato socorrí a un repartidor de pizza que lo atropelló un auto. Mientras yo llamaba al Same, el hombre - tirado en el piso y sangrando- avisaba a la app que había tenido un accidente.
Lo único que le importaba a ellos era el estado de la pizza.
Perverso es poco. pic.twitter.com/ccbZj3ZyLS

— Yanina Otero (@yayaninaa) July 27, 2019
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