Por una diferencia mayor a la de 2018 y con la presencia de funcionarias, Diputados aprobó el aborto legal
Tras más de 20 horas de debate, la Cámara baja dio media sanción al proyecto de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) por 131 votos a favor, 117 en contra y 6 abstenciones.
Con la presencia de funcionarias nacionales en los palcos y un recinto casi colmado, la Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de la legalización del aborto con 131 votos afirmativos, 117 negativos y 6 abstenciones, tras un debate de más de 20 horas. La diferencia entre quienes apoyaron y rechazaron la iniciativa fue de 14 votos, diez más de lo que hubo en la votación de 2018. Ahora la expectativa está puesta en el Senado, donde hay un empate entre "verdes" y "celestes".
Para el resultado de hoy el oficialismo negoció hasta último minuto. "Aprobar la ley con el mayor número de votos posible", repetían hasta el cansancio en el Frente de Todos. Cuando el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, abrió la sesión especial el jueves a las 11.20, el voto de muchos legisladores se avizoraba en su atuendo. En su mayoría, las diputadas de la bancada oficialista vestían de verde. Del bloque de PRO se destacaba Silvia Lospennato con su habitual barbijo verde. Su compañera de bancada Carmen Polledo, miembro informante del dictamen de rechazo al proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), portaba una blusa celeste.
"Acá no hay diputados antiderechos ni asesinos, acá hay diputados que vienen a expresar ideas", afirmó Massa a fin de plantear los marcos del debate. En el recinto había 105 legisladores y otros 45 participaban de manera remota.
"Hoy se cumplen 37 años del retorno de la democracia, en estos 37 años se garantizaron derechos", expresó la diputada oficialista y presidenta de la comisión de Legislación General, Cecilia Moreau, y subrayó: "Velar por la asistencia y el acompañamiento de todas las mujeres que deciden interrumpir su embarazo es entender que se trata fundamentalmente de un problema de salud pública".
Antes del tratamiento del proyecto, Lucila Lehmann, de la Coalición Cívica, pidió una moción de orden para solicitar que se posponga el debate hasta después de 6 de enero debido a que llevarlo adelante en vísperas de navidad "es una ofensa para el culto católico y para el culto cristiano en general".
En los palcos la escuchaban la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra; y la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, que se quedaron en el Congreso durante toda la jornada hasta el momento de la votación. También se sumaron la asesora presidencial y militante feminista Dora Barrancos; la ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual bonaerense, Estela Díaz; el ministro de Salud, Ginés González García; Cecilia Nicolini, otra de las asesoras del presidente; y la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti.
"Nadie está a favor del aborto. Nadie se embaraza para abortar", sentenció la diputada oficialista y titular de la comisión de Legislación Penal, Carolina Gaillard. En un mensaje dirigido a los legisladores que todavía tenían dudas sobre su voto, remarcó: "No van a pasar a la historia los tibios, los que la surfean, sino los que se la juegan".
En su exposición, Alejandra Vigo, de Córdoba Federal, -que en 2018 se abstuvo- adelantó que el bloque en su conjunto votaría en contra del proyecto del Poder Ejecutivo nacional, a pesar de que días atrás habían presentado una iniciativa similar al texto que se estaba discutiendo.
A lo largo de todo el debate, salvo algunas excepciones, los legisladores optaron por no confrontar entre sí y se ciñeron a repetir los argumentos que muchos dieron dos años atrás, cuando se trató la IVE durante el gobierno de Mauricio Macri, pero sin la épica ni las chicanas de aquél entonces.
"Hay un ambiente poco beligerante y eso tiene que ver con que existió un 2018, que puso en la mesa el debate el tema, que hizo que todo el mundo tuviera que hacer pública su postura sobre un tema que fue tabú y eso llevó a posicionamientos muy fuertes, lo que contribuyó a que ahora ya no lo sea", dijo Gómez Alcorta a los periodistas acreditados en Diputados cuando los legisladores ya llevaban más de 10 horas de debate.
En el oficialismo continuaban sacando cuentas. "Hay 131 votos verdes y 117 celestes", dijo a Bae Negocios una diputada del Frente de Todos el jueves por la tarde. Finalmente, el viernes por la mañana, se confirmó su vaticinio, aún así los intercambios y conversaciones no pararon ni por un instante a lo largo de todo el día.
Una de las sorpresas de la jornada la dio la diputada del Frente de Concordia Misionero Flavia Morales, que adelantó que votaría a favor del proyecto, luego de que en 2018 lo hizo en contra. “Hoy decido acompañar y votar a favor de la regularización. Espero que en sus resultados pueda evitar y hacer que nuestras mujeres mejoren su calidad de vida”, apuntó. Por el contrario, la correntina Nancy Sand tenía pensado votar a favor pero al final anunció que rechazaría la iniciativa.
El jujeño Daniel Ferreyra, del Frente de Todos, denunció presiones y amenazas a su familia por haber planteado que las mujeres no debían ser criminalizadas por realizarse un aborto. "Una periodista cotizada no tuvo mejor idea que decir que vendí mi voto para votar a favor de la ley", remarcó. Y continuó: "No estoy actuando libremente. Me voy a abstener. Les pido disculpas".
“Ojala que todas las mujeres puedan acceder al aborto en igualdad de condiciones”, destacó el diputado de PRO Martín Medina, sin embargo aclaró que rechazaría el texto que establece que las personas gestantes puedan acceder a la IVE hasta las 14 semanas.
"Por la jóvenes, por las pibas, por mis nietas, por mis hijas, por las miles de chicas que ya no están y por las que van a venir y van a recordarnos porque cumplimos con nuestra palabra", dijo visiblemente emocionada la legisladora oficialista Blanca Osuna desde el hospital donde está internada por Covid-19, mientras en el recinto sus compañeras de bancada la aplaudían de pie.
Hasta último momento, varios legisladores "indecisos" se debatían entre abstenerse y votar a favor. A pesar de los esfuerzos de sus compañeros de bloque y de varios de los integrantes de su partido para que apoye la iniciativa, el radical Alfredo Cornejo -titular de la UCR- se abstuvo porque "no quería quedar votando con el Gobierno", según señalaron fuentes del interbloque de Juntos por el Cambio. El diputado de PRO Sebastián García De Luca, que mantuvo en reserva su postura durante todo el debate, finalmente votó a favor.
A pocos minutos de la votación, la diputada de la UCR Roxana Reyes, a quien el fin de semana se le murió uno de sus hijos, pidió que la Cámara de Diputados la autorice a votar a pesar de que no participó de la sesión. Si bien en un comienzo estaba en la lista de las "verdes", optó por el rechazo.
"Quiero agradecer al presidente por cumplir su palabra y enviar este proyecto" dijo Lospennato como penúltima oradora, pero aclaro que "esta ley no es de ningún presidente o Gobierno porque es una conquista del movimiento de mujeres".
"Le vamos a devolver a las mujeres el derecho de decidir sobre sus cuerpos", agregó la legisladora de PRO. Y cerró: "En la historia grande de ampliación de derechos sólo se inscriben los que luchan".
Para ese entonces, el recinto estaba repleto, casi como antes de la pandemia del Covid-19. El tablero marcaba 255 legisladores presentes y dos ausentes (Juan José De Mendiguren y Eduardo Cáceres, ambos de licencia). En los balcones, Ibarra, Gómez Alcorta, Vizzotti, Nicolini y Barrancos esperaban con ansiedad la votación. Se abrazaban, mostraban sus pañuelos y preparaban los celulares. La titular de AYSA, Malena Galmarini, aguardaba en otro palco, junto a su madre y su hija.
A las 7.20, se votó. Minutos después, se escucharon los aplausos y llegaron los abrazos y las lágrimas. El proyecto de la IVE se había aprobado por 131 votos a favor, 117 en contra y 6 abstenciones. Los festejos siguieron en los pasillos, en Pasos Perdidos, en cada rincón del Palacio, casi en espejo con lo que sucedía afuera. La diputada radical Karina Banfi fue una de las pocas opositoras "verdes" que se entremezcló con las legisladoras oficialistas y las integrantes del Ejecutivo nacional.
La celebración era por partida doble. No sólo se dio media sanción a la iniciativa, sino que por un margen mucho mayor al de 2018. Esta vez la diferencia fue de 14 votos a favor, en lugar de 4. Los números entusiasmaron a los legisladores "verdes" y las funcionarias de cara al debate en el Senado, donde por ahora no están garantizados los votos.