El Gobierno quiere reforzar el diálogo con los legisladores de la oposición

Será central en un año electoral

gvulcano

Tras la fractura del bloque del peronismo federal del Senado que conduce Miguel Ángel Pichetto, el Gobierno nacional reforzará el diálogo con el resto de los legisladores de la oposición para garantizar la aprobación de leyes el año próximo. Aún en plena campaña electoral, los gobernadores peronistas continuarán como los principales interlocutores, a diferencia del senador rionegrino que perderá terreno en la Cámara alta en las negociaciones con el oficialismo, si se profundiza el éxodo de integrantes de su bancada.

Al igual que Pichetto, en los despachos de la Casa Rosada juran que no causó sorpresa que los senadores tucumanos José Alperovich y Beatriz Mirkin resolvieran pegar un portazo el martes último, dejando al interbloque peronista con 22 senadores. Más aún, en las filas de la alianza Cambiemos consideran que los desacuerdos dentro de ese espacio vienen hace tiempo y que lograron sobrellevar esas diferencias por un lapso mayor al esperado, casi tres años. "No nos extrañaría que siga la sangría, incluso que Pichetto se quede con 10 jugadores menos", arriesga un funcionario nacional.

Los recientes cuestionamientos públicos del senador José Mayans al rionegrino a raíz del Presupuesto 2019 -que propone un fuerte ajuste de la inversión pública- son leídos como el preludio de la próxima fuga. Al legislador formoseño podrían sumarse María Teresa González, que también responde al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, y los pampeanos Norma Durango y Daniel Lovera. Más dudas hay con qué hará finalmente la catamarqueña Inés Blas.

Macri seguirá tendiendo vínculos con los gobernadores pero reforzará lo legislativo

Aún si Pichetto no consiguiera frenar la fuga de senadores de su bancada, en el Poder Ejecutivo nacional sostienen que el dirigente peronista "conservará el número necesario para garantizar" al oficialismo los votos en leyes futuras. Sin embargo, reconocen que su poder de negociación no será el mismo de estos primeros años. "Hay que esperar a ver cómo se resuelve esta fractura, cuántos más se van, si se suman al bloque de Cristina (Fernández) o hacen monobloques. Si pasa esto último, intensificaremos las conversaciones con cada uno", señaló una fuente gubernamental.

Si bien el vínculo entre los gobernadores y la administración de Mauricio Macri no se modificará, desde el Gobierno nacional admiten que en gran medida el quiebre dentro del bloque del PJ Federal responde a que se avecina un año electoral que tiene a muchos mandatarios provinciales como protagonistas, ya sea porque buscan ser reelegidos en sus respectivos distritos o porque a nivel nacional apuntan a la construcción de una alternativa política sin la participación de la ex presidenta Cristina Fernández, entre los que están Juan Manuel Urtubey, de Salta, y Juan Schiaretti, de Córdoba.

La decisión de Pichetto de acompañar el Presupuesto que diseñó Cambiemos con los condicionamientos impuestos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y su negativa a pelear en el recinto por el Fondo Sojero, al igual que el enojo de varios de sus compañeros de bloque por lo que consideran una obediencia ciega del senador de Río Negro al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, tienen como telón de fondo las divergencias al interior del justicialismo nacional y provincial, que busca convertirse en una opción a la fuerza gobernante.

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