Oficialismo y oposición trocan roles con actos en Plaza de Mayo

La apuesta a la grieta mantiene plena vigencia

nvaccarezza

Dos plazas. Dos actos. Una transición. La grieta. La Plaza de Mayo marcará las diferencias entre la gestión de Mauricio Macri y Alberto Fernández. Ambos esperan convocar a una multitud de seguidores. El 7 de diciembre, tres días antes del traspaso de mando, el Presidente tendrá un acto de despedida frente a la Casa Rosada. El Gobierno saliente quiere dejar una imagen con impronta política. El mensaje será de agradecimiento por el apoyo obtenido en las urnas el 27 de octubre cuando logró cosechar el 40 por ciento. 72 horas después, la dupla Fernández- Fernández saldrá al mítico balcón de Balcarce 50 a escuchar la aclamación de los militantes. La Plaza de Mayo tiene un simbolismo especial por la misma historia argentina. Los bombardeos, los discursos de Perón, la vuelta de la Democracia con Alfonsín, la crisis social de 2001, las marchas de las Madres, los 24 de marzo, las protestas.

La campaña del "Sí, se puede", más la remontada en las urnas, lo ubicó a Macri como el futuro líder de la oposición. Un lugar del que se había desacostumbrado en los cuatro años que manejó el poder, pero en el que le costará poco readaptarse. En su última aparición en las redes sociales usó un tono de confrontación. Insistió con las críticas al kirchnerismo, a quienes le recriminó que "no insistan con las políticas que no funcionaron, nos excluyeron del mundo, nos retrasaron y nos dividieron".

El macrismo ya se paró como opositor, aunque está terminando el mandato con serios problemas internos en la alianza. Juntos por el Cambio es un conglomerado de múltiples partidos. El PRO, la Coalición Cívica, los rebeldes radicales y el llamado peronismo federal de Miguel Angel Pichetto. Macri tiene que lograr mantener a todos los sectores unidos por al menos dos años, cuando deberán a acudir nuevamente a las urnas.

Desde el Gobierno buscan resaltar que Macri "será el primer presidente no peronista" en terminar un mandato desde la irrupción del justicialismo. Cambiemos empieza a diseñar un espacio para ganar terreno pensado en las elecciones legislativas de 2021 y que le abra la puerta para instalarse en las presidenciales de 2023.

"Voy a ayudar a coordinar la oposición", reconoció el jefe de Estado el viernes en la charla con los seguidores de Instagram al hablar sobre el futuro político. Hasta antes de las elecciones, muchos sectores daban por terminada la carrera política de Macri, pero el 40% de argentinos lo apoyó y eso lo ubicó otra vez en el ruedo electoral.

El peronismo también prepara su plaza. Una gran manifestación recibirá a Alberto y Cristina el día de la asunción. El 9 de diciembre de 2015, la futura vicepresidenta se despedía del poder para dejarlo en manos del macrismo con un fuerte apoyo popular. ¿El 7-D y el 10-D marcarán la profundización de la grieta?

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