Segunda ola: Tres distritos mantendrán la presencialidad laboral en la administración pública
Pese a la recomendación del gobierno nacional de adherir al teletrabajo para lograr frenar el avance de la segunda ola en visperas de la Semana Santa, Santa Fe, Ciudad de Buenos Aires y Mar del Plata, decidieron sostener la presencialidad laboral en ese sector
Al menos tres distritos decidieron mantener la presencialidad laboral en la administración pública pese a la decisión del gobierno nacional de establecer la "estricta y prioritaria prestación del trabajo remoto" para los agentes estatales ante el avance de la segunda ola de coronavirus, medida que el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, invitó a adoptar en otras jurisdiscciones, gobiernos provinciales, municipales, organismos autónomos de la administración pública, otros poderes como el legislativo y el judicial; e incluso en el sector privado.
El gobierno de Santa Fe que encabeza el gobernador Omar Perotti, informó que "no hay variantes previstas en la modalidad de desempeño laboral de los agentes de la administración pública provincial" y señaló que "si bien se está siguiendo atentamente la progresión de casos de coronavirus en varios puntos del país, la evaluación sanitaria en curso no muestra indicadores para variar la modalidad de trabajo de las empleadas y empleados públicos santafesinos".
A través de un comunicado, el Ejecutivo santafesino señaló además que, "hasta el momento, no se encuentra en vigencia un nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia de alcance nacional u otra medida nueva que establezca una modificación en el cumplimiento habitual de tareas o establezca la eximición de asistencia a los lugares laborales".
Precisó también que en caso de haber cambios a las medidas dispuestas en el decreto provincial 270 del 20 de marzo de 2021, estos "serán debidamente comunicados para mantener los dispositivos laborales a pleno cumplimentando desde otras modalidades posibles".
El decreto 270 dispone los alcances en la provincia del Aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO), que regirá hasta el 31 de marzo de este año.
Por su parte, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta aseguró que “todos los empleados de la Ciudad van a seguir trabajando" porque en su "gran mayoría" están abocados "a la pandemia”.
“Hay gente trabajando en los hoteles de aislamiento, otros recibiendo a los turistas, otros en los centros de vacunación, otros en los centros de testeo, otros haciendo cumplir los protocolos de cada actividad", precisó el alcalde al justificar su decisión.
Otro que optó por no acompañar al gobierno nacional fue el intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, quien señaló que seguirán "arreglando las calles, poniendo los semáforos, controlando, castrando a nuestras mascotas y todo lo que hacemos a diario desde el Municipio", por lo que "no podemos parar la ciudad”.
El jefe comunal de esa ciudad balnearia, indicó además que seguirán “mirando de cerca la situación epidemiológica y sanitaria, como desde el primer día", aunque advirtió que por el momento "no hay motivo para frenar nada”.