Un Milei de pura cepa, entre insultos, tecnicismos y una cerrada defensa del acuerdo con el FMI
En un discurso de alto voltaje en la Expo EFI, el Presidente celebró el acuerdo con el Fondo y atacó con nombre y apellido a políticos, periodistas y empresarios
Javier Milei volvió a poner a prueba los márgenes del discurso institucional. Lo hizo durante el Congreso Económico Argentino, en el marco de la Expo EFI 2025, ante un auditorio colmado de empresarios, financistas y figuras de su círculo más íntimo. Allí combinó tecnicismos económicos, promesas de reformas estructurales y una batería de agravios. Su blanco fueron, una vez más, sus detractores: políticos opositores, economistas críticos, exfuncionarios, periodistas y sindicalistas.
"Juego dentro de la ley, soy bilardista", lanzó desde el atril del Centro de Convenciones porteño. En esa frase condensó la lógica con la que explicó su estrategia para lograr que el Congreso aprobara el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Aseguró que sus adversarios "no esperaban" esa maniobra y repitió varias veces la ya remanida frase de Diego Maradona: "La tienen adentro".
Milei presentó la aprobación legislativa del entendimiento con el FMI como una victoria política y técnica. “Anunciamos el primero de marzo que íbamos a ir a un acuerdo con el FMI y tenía que pasar por el Congreso, que no pasó nunca en la historia", explicó, y agregó: "Les metimos una masterclass de política y lloraron los ñoños republicanos".
Durante su exposición, que se extendió por casi dos horas, el Presidente alternó arengas con descalificaciones. Se refirió al exministro Martín Guzmán como “imbécil, infradotado e incapaz” y lo responsabilizó por la ley que obliga a pasar por el Congreso los acuerdos con el organismo internacional. "Esa ley nos la tiraron por la cabeza", afirmó.
Las ovaciones del público acompañaron cada salida de tono. “Los zurdos ridículos”, “los econochantas”, “los periodistas ensobrados”, “los políticos corruptos” y “los sindigarcas” fueron señalados como parte del entramado que —según Milei— buscó bloquear su programa de reformas. También apuntó contra quienes, según él, “vaticinaban el peor de los escenarios” ante la salida del cepo. "Los laboratorios que venden Adermicina están felices con tanto dolor en los mandriles", ironizó, en una de sus ya características analogías sexuales, crudas y directas.
En materia económica, el mandatario reiteró que su plan logró reducir quince puntos del PBI en seis meses. “Hicimos un ajuste expansivo”, dijo. Prometió una reforma tributaria para generar “competencia fiscal entre provincias” y defendió su política de desregulación. “Los monopolios no son malos. Ese empresario es un benefactor social”, sostuvo.
Además, anunció reformas laborales y previsionales, en línea con los compromisos asumidos con el FMI. “Cuando haya más gente en el mercado laboral en blanco, recién ahí se puede pensar la solución al tema previsional”, explicó.
Entre elogios a su equipo —Luis Caputo, Guillermo Francos, María Ibarzabal—, Milei destacó al vocero Manuel Adorni, candidato por La Libertad Avanza en la Ciudad, a quien bautizó como "el domador del Abasto". Le agradeció por su intervención en un reciente debate porteño: “Gracias por tanta doma”.
El cierre fue en el mismo tono desafiante con el que inició: “Que la vayan a buscar. La tienen adentro”. Frente al aplauso cerrado del auditorio, Milei pareció sentirse más cómodo que nunca en ese rol que cultiva con entusiasmo: el de un presidente que no negocia el lenguaje, ni siquiera en actos oficiales.