Vence otra vez el congelamiento de dietas y los senadores pasarían a cobrar más de $9 millones
No hay ánimos de volver a frenar el aumento y el tema podría reactivarse con el debate por los pliegos de los jueces de la Corte Suprema. La prórroga que congeló las dietas vence esta semana, el 31 de marzo
Los senadores pasarán a gozar de otro aumento de dieta, luego que venza la prórroga que dispuso la vicepresidenta Victoria Villarruel en enero para congelar sus ingresos hasta el 31 de marzo. Aunque no hay ánimos de volver a frenar el aumento, los senadores tienen hasta mediados de abril para decidir cómo proceder: si impactan las subas, a partir de mayo cobrarán $9,5 millones en bruto.
El congelamiento se fijó en agosto del año pasado, tras la polémica por el aumento a mano alzada de abril, en la cual los senadores volvieron a enganchar su dieta a los arreglos paritarios del personal legislativo y fijaron que sea equivalente a 2.500 módulos, más un adicional de 1.000 módulos por gastos de representación y 500 módulos por desarraigo.
Los aumentos del segundo semestre, que se iban a dar de forma automática, fueron suspendidos a través de una resolución que aprobaron por unanimidad.
Como vencía en diciembre, desde el Ejecutivo presionaron para que se vuelva a congelar. La vice se resistió a decretarlo por su cuenta y exigió que el cuerpo se pronuncie para prorrogar ese vencimiento: en consecuencia, los jefes de bloque elevaron notas pidiendo que se frene. Ya entonces habían advertido desde Presidencia que por la actualización de los módulos la dieta iba a escalar la dieta a casi 10 millones de pesos en bruto. Todos adhirieron al congelamiento excepto el interbloque de Unión por la Patria.
Si bien el nuevo vencimiento es el 31 de marzo, los senadores tienen las primeras semanas de abril para definirlo hasta que empiece la liquidación de sueldos: lo más probable es que se ponga sobre la mesa cuando se reúnan por la convocatoria del 3 de abril para ir a sesión por los jueces de la Corte Suprema.
El número estimado parte de los aumentos otorgados a los empleados legislativos desde agosto del año pasado. Se trata de un acumulado del aumento del 3% que impactaba ese mes -iba de la mano de un retroactivo a julio, del 3,6%, que sí rigió- y otra suba de noviembre del 2024, que fue del 6,13%.
Actualmente, los senadores cobran el equivalente a unos $5,5 millones netos. La actualización de los módulos, al que podría sumarse un nuevo arreglo paritario del 2025, escalaría esa dieta a unos $9,5 millones en bruto, según habían alertado desde el despacho de Villarruel. Algunos senadores consideran que, por el congelamiento, esa suba no debería regir.
Lo cierto es que también había quedado pendiente un debate a fondo sobre el esquema de ingresos de los legisladores. El dietazo de abril fue una votación sin debate y a mano alzada y, en esa resolución, se habían otorgado una “Dieta 13” que sí cobraron en enero, de unos $2,5 millones. Cuando resolvieron el congelamiento por unanimidad, habían amagado con discutir una serie de proyectos para definir un nuevo esquema.
Entre ellos, había una propuesta para que en ningún poder cobre más que el Ejecutivo. El presidente Javier Milei tiene su ingreso y el de todo su gabinete -incluida la vice, que considera que su sueldo equivale a “dos chirolas”-, congelado en $4 millones en bruto desde que asumió (el de Villarruel son $3,8 millones). En el Senado nunca trascendió esa discusión y ahora deberán afrontarse nuevamente al fantasma de las dietas, que tanto repudio causó en redes sociales y fue uno de los puntos de quiebre en la relación de Milei y Villarruel.