Cómo impactó la pandemia en edificios y barrios cerrados

Más conflictos, denuncias de fiestas clandestinas y nuevos puestos de trabajo

BAE Negocios

Entre muchas otras consecuencias, la pandemia trajo cambios de hábitos, necesidades y realidades, tanto en la decisión de dónde vivir como en la forma de habitar cada uno de esos espacios.

Luego de un año de pandemia (y cuarentena, en sus diversas formas y características), se pueden observar cambios concretos en edificios y barrios cerrados: una mayor cantidad y variedad de confclitos entre vecinos, nuevos puestos de trabajo, como el de logística para repartir productos, y novedades prácticas, tales como botones para denunciar fiestas clandestinas, resolver disputas y enterarse de las novedades on line.

Estas conclusiones se pueden extraer de las más de 100.000 unidades analizadas por Octavo Piso, una plataforma web para la administración de consorcios y barrios cerrados, que viene haciendo el seguimientos de la realidad del sector.

Todos juntos, más conflicto

El aumento de los problemas entre vecinos se puede inferir por el incremento de 300 % de los mails que recibe la plataforma, de acuerdo a Nicolás Rossi, uno de los fundadores.

"En varios barrios cerrados hubo un incremento de las infracciones, por dos motivos principales: la gente comenzó a pasar más tiempo dentro del barrio y mucha gente nueva se mudó a un barrio y es común que al principio no estén atentos a las normas", señaló Rossi.

Las denuncias más habituales tuvieron que ver con gente que se reunía sin cumplir los protocolos dispuestos por el Gobierno, así como también, en menor medida, autos mal estacionados. Para eso, se desarrolló un módulo interactivo de Infracciones, mediante el cual cada propietario puede hacer un descargo, y si no es aceptado, el valor de la multa automáticamente se imputa a la expensa.

Contra las fiestas clandestinas

Otro cambio que trajo la pandemia fue la necesidad de incorporar un botón para denunciar fiestas clandestinas, que se desarrolló a pedido de los administradores, en el segundo semestre de 2020.

"Es un botón que rápidamente le permite a un propietario o a alguien del consejo, denunciar un lote en el cual se esté llevando a cabo una de estas fiestas. Eso envía una notificación inmediata a la guardia y al administrador, para que puedan ir en el momento a corroborar la situación", explica Rossi.

Logística interna, para compras on line

Una tercera consecuencia que trajo el confinamiento, en la administración de consorcios y barrios, fue la necesidad de una nueva posición, dedicada a la logística interna, como consecuencia de la explosión de las compras on line.

En un barrio cerrado, lo habitual era que la correspondencia fuera recibida directamente en el puesto de ingreso, pero siempre estuvo pensado para sobres o envíos ocasionales. Con el aislamiento obligatorio, la situación fue completamente otra: el volumen de paquetes creció exponencialmente y empezaron a presentarse problemas de productos perdidos, reclamados, etc.

Eso hizo, de acuerdo a la información provista por Octavo Piso, que muchos de los barrios pudieran dar respuesta con el mismo personal de seguridad, mientras que otros tuvieran que incorporar nuevos recursos para tal fin. Desde la plataforma se sumó un módulo para que todo ese control y seguimiento se realice allí mismo, con notificaciones y avisos on line.

"Otro módulo que se usó muchísimo en pandemia fue el de comunicados, siendo que casi de manera diaria salían nuevas disposiciones, y de esa manera se puede llegar de manera rápída y eficiente a todos los vecinos", señaló Diego Espada, socio de Rossi en Octavo Piso, un sistema que permite gestión administrativa de de consorcios y barrios cerrados a través de una plataforma web.

Lo cierto es que, con nuevas necesidades de los vecinos y cambios en la forma de habitar los espacios, la pandemia trajo varias novedades en la administración de consorcios y barrios cerrados.

Esta nota habla de: