La infancia y el conurbano, los peores
Balance 2018
El impacto de la crisis fue generalizado en los sectores más vulnerables. Sin embargo, hay dos grandes focos donde se dieron los mayores saltos y donde se concentra la mayor cantidad de personas en situación de pobreza: la infancia y adolescencia, y el conurbano bonaerense.
Según datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, más de la mitad de los argentinos menores de edad son pobres. Entre el tercer trimestre de 2017 y el mismo período de este año, la pobreza infantil subió 7,7 puntos porcentuales, al pasar del 44% al 51,7%. Como complemento, aunque correspondiente al primer semestre, un informe de Unicef advirtió que el 48% de los niños son pobres desde una perspectiva multidimensional no monetaria. Es decir, están privados de al menos uno de los aspectos básicos para su bienestar, como educación, protección social, vivienda adecuada, saneamiento básico, entre otros.
Con una mirada que incorpora las desigualdades de género, el estudio de Unicef señaló que la pobreza infantil es mayor “en los hogares monoparentales que cuentan con una única proveedora de ingresos que, además, debe asumir las tareas domésticas y de cuidado”.
Por otra parte, el principal polo urbano de concentración de la pobreza en el país son los partidos que conforman el Gran Buenos Aires, donde al deterioro general se sumó el impacto de la fuerte caída del empleo industrial. En un terreno que será clave de cara a las elecciones presidenciales de 2019, la tasa de personas que no logran cubrir sus necesidades básicas subió 7,3 puntos y llegó al 43,4%. Muy por encima del 8,9% de la CABA y del 29,6% promedio del resto de las áreas metropolitanas del país.