OpenAI introduce controles parentales para Chatgpt
Con el respaldo de expertos en salud mental, la compañía busca proteger a los menores mientras interactúan con la inteligencia artificial. Estas medidas incluyen la supervisión de conversaciones y la capacidad de detectar situaciones de crisis, asegurando un entorno más seguro y saludable para los adolescentes en el mundo digital.
OpenAI ha anunciado la implementación de controles parentales en su popular herramienta ChatGPT, con el objetivo de reforzar la seguridad y el bienestar de los menores que interactúan con esta tecnología. La compañía ha trabajado en colaboración con expertos en salud mental y médicos para desarrollar un conjunto de medidas que permitan a los padres supervisar y gestionar el uso que sus hijos hacen de la inteligencia artificial. Este enfoque busca no solo proteger a los adolescentes, sino también fomentar un uso responsable y saludable de la tecnología.
El anuncio de OpenAI incluye la creación de un Consejo de expertos sobre bienestar e inteligencia artificial y una Red Global de Médicos, que trabajarán conjuntamente para definir directrices y medidas de protección. Estas iniciativas están diseñadas para explorar cómo la inteligencia artificial puede contribuir al bienestar de las personas, ayudándolas a prosperar en un entorno digital cada vez más complejo. La compañía también ha introducido un enrutador en tiempo real que selecciona el modelo de IA más adecuado según el contexto de la conversación, especialmente en temas sensibles como la salud mental.
Los nuevos controles parentales permitirán a los padres vincular cuentas y establecer reglas de comportamiento para ChatGPT, asegurando que las respuestas del chatbot sean apropiadas para los adolescentes. Además, los padres podrán gestionar funciones como la memoria y el historial de chat, y recibirán notificaciones si el chatbot detecta que el menor está atravesando un momento de angustia aguda. Estas medidas se suman a las salvaguardias ya existentes, que incluyen bloqueos de contenido y la agilización del contacto con servicios de ayuda.
La implementación de estas medidas responde a la necesidad de proteger a los menores en un entorno digital que puede ser tanto enriquecedor como riesgoso. OpenAI ha tomado en serio las preocupaciones planteadas por casos como el de Adam Raine, un adolescente que se quitó la vida tras interactuar con ChatGPT. La compañía busca evitar que situaciones similares se repitan, asegurando que la inteligencia artificial sea una herramienta que promueva el bienestar y la seguridad de sus usuarios más jóvenes.