Economía Real

"Exportaron" a la ciudad la logística que usaban en el campo y se salvaron del Covid-19

El fundador de una pyme trabajó 25 años en una compañía de comercio exterior. Como tantos argentinos, un día se quedó sin trabajo y, lejos de irse del país o deprimirse, se convirtió en emprendedor. Hoy le sumó un nuevo nicho de mercado a su compañía de la mano de las ventas que cambiaron de modalidad por el Covid-19.

agallo

Hace 30 años que Gabriel Otero fundó una empresa de logística para el campo y, entre otras licitaciones ganadas, sostiene con orgullo que "desde hace 3 años somos la empresa de logística de ExpoAgro", la mega muestra del campo. El sector agropecuario no para nunca, ni siquiera con pandemia pero tampoco lo hizo por ejemplo la industria de alimentos, los laboratorios o farmacias.

 

Esa experiencia les permitió generar un negocio nuevo en plena pandemia. Mientras que otras compañías se debaten entre la vida y el cierre, el Grupo Logiseed América encontró una variante nueva para sus unidades de negocios. 

 

Los desafíos que impuso en la nuevas rutinas urbanas el Covid-19 le abrieron en este grupo empresarial una puerta para un nuevo negocio. Como a muchos argentinos, a Otero le pasó que "un día decidieron prescindir de mí" en una compañía donde había trabajado cerca de 25 años en el área de comercio exterior.

 

Luego del traspié, se animó a fundar una empresa para llevar cosas de un campo al otro. Y fue creciendo el negocio de logística hasta que con el aterrizaje de la pandemia, en el 2020, se originó la posibilidad de "exportar" ese servicio a la ciudad. 

 

"El comercio electrónico se movió muy rápido en el Covid y hay que terminar de entregar de manera acorde a esa dinámica. Nos metimos en ese negocio en la ciudad y logramos crecer, no tenemos deudas, no dejamos de pagar nunca los sueldos ni aguinaldos", sostuvo sacando pecho. Su compañía no llega hasta la casa de los consumidores; se ocupa de la logística entre empresas; por ejemplo desde un mayorista a una distribuidora o a una compañía en particular. "Tuvimos que reinventarnos y estamos a full con eso ahora", ratificó. 

 

El negocio tiene otra particularidad: la logística que hacen no tiene a los camiones como protagonistas; se ocupan de hacerlo con vehículos de menor porte. La última millla en CABA se realizó con unidades pequeñas que, al mismo tiempo, buscan reducir la huella de carbono, es decir bajar la contaminación ambiental.

 

Eso comenzó en el agro también y fueron ganando clientes porque abarataron costos. Un ejemplo: se usabana camiones para llevar pallets de mercderías pero hay algunas cosas a transportar que pueden llevrse en camionetas más chicas. Eso tiene beneficios en el precio final porque se ahorra hasta un 60% respecto del otro sistema, según el empresario. 

 

Todo empezó con el cuidado del ambiente

 

Otero es fundador del Grupo Logiseed América, cuya base de funcionamiento radica en el Sistema de Gestión Integral para el Recupero de Envases Fitosanitarios (SIREnFi), aprobado por el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) en Buenos Aires y presentado en otras provincias para cumplir con la ley.

Para cumplir con la Ley 27.279, sobre “Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para la Gestión de Envases Vacíos de Fitosanitarios”, las compañías de agroquímicos deben adoptar un “Sistema Único de Trazabilidad” para el monitoreo de los envases en dicha operatoria. Por lo tanto, deben determinar procedimientos específicos que aseguren la devolución de los recipientes por parte de productores y aplicadores en los Centros de Almacenamiento Transitorios (CAT). 

Este grupo de empresas tiene su corazón en dos arterias claves:  por un lado la compañía de logística y por otro, la que se dedica al recupero de envases fitosantarios, los denominados SIREnFI que trabajan desde 2016. 

Los envases fitosanitarios pueden ir a reciclados, en cuyo caso no debe tener ningún contacto con un ser humano, o se destruyen. Se cree que por año hay entre 20 o 22 millones de kilos de utilización de plástico. El año pasado se pudieron recuperar a penas un millón de kilos pero en el 2019, pre pandemia, la cifra fue sustancialmente mayor: unos 300.000 kilos.

 

Según un análisis realizado, las empresas tuvieron el año pasado un costo, en promedio, de $70 pesos por envase debido a las multas. Por lo que contratar este tipo de servicios resultaría en varios beneficios, considerando que les significaría un gran ahorro económico. “Además, debemos de preservar la imagen de las empresas y los beneficios al medioambiente que trae aparejado contratar un buen servicio de seguimiento y logística inversa, porque van a recuperar todos sus envases”, agregó Otero.

 

 

 

Esta nota habla de: