Buen liderazgo: seis actitudes inconscientes que hay que evitar

Resistencia al feedbak e intolerancia al error entre los microcomportamientos que perjudican la eficiencia de ese rol fundamental en las empresas. 

BAE Negocios

Los líderes son un engranaje clave en toda empresa. Desarrollar y acrecentar las cualidades necesarias para ese rol no resulta sencillo. Más aún, a veces quienes desempeñan esta función se alejan de la predisposición adecuada sin darse cuenta. 

Un estudio llevado adelante por la compañía Randstad identificó seis comportamientos cotidianos o microcomportamientos, a menudo inconscientes, que es necesario que evitar para ser un buen líder, tomando en cuenta que los buenos líderes no solo se forjan a través de sus logros cuantificables, sino también a través de sus acciones y de cómo se relacionan con los demás.

Por otro lado, el informe detalla seis habilidades clave que las organizaciones esperan de un buen líder: ser empático; saber dar feedback; manejar los desacuerdos; comunicar adecuadamente; ser flexible y aprender a aprender.

Tanto las habilidades indispensables que todo aquel que dirija un equipo de trabajo debe desarrollar, como los comportamientos inconscientes a evitar, son componentes clave del desarrollo del liderazgo y tienen un impacto significativo en la percepción positiva –o negativa-, que tendrán en el ámbito laboral.

Estos son los seis microcomportamientos inconscientes que pueden obstaculizar el camino hacia un buen liderazgo:

1. Ceder el mando a la emoción. Aunque todos experimentamos emociones, un buen líder debe saber manejar sus emociones de manera efectiva. Un comportamiento emocionalmente inestable puede afectar negativamente la percepción de liderazgo de un individuo.

2. Mostrar resistencia al feedback. El feedback es esencial para el crecimiento y el desarrollo en todos los ámbitos de la vida, y es especialmente importante en el ámbito laboral. Resistirse o reaccionar defensivamente ante un comentario o devolución sobre nuestro trabajo o accionar puede indicar una falta de voluntad para aprender y mejorar.

3. Tener intolerancia al error. Cuando un líder busca la perfección deja de ser realista y quiere tener el control de todo lo que hacen sus colaboradores. Este comportamiento probablemente lleve a un exceso de análisis y a una parálisis en la toma de decisiones.

4. Hacer comentarios negativos sobre los demás. La integridad y la honestidad son esenciales para inspirar confianza y lealtad en un buen líder. Hacer comentarios negativos sobre colegas a sus espaldas puede socavar esta confianza.

5. No participar en las reuniones. Incontables estudios demuestran que la participación activa en las reuniones se correlaciona con el ascenso laboral y muestra una veta marcada de liderazgo en la persona. Evitar las reuniones, o participar en forma pasiva, puede derivar en un rasgo de individualismo extremo.

6. Ignorar las necesidades del equipo en pos del propio desarrollo profesional. Un líder exitoso debe considerar las necesidades y preocupaciones de todos los demás. Actuar sin pensar en el funcionamiento colectivo y centrarse únicamente en el desarrollo personal puede minar la capacidad de influencia de un buen líder.

Hoy las empresas exigen mucho a sus líderes. Según indican en Randstad, las áreas de recursos humanos tienen un rol clave en el desarrollo y fortalecimiento de las capacidades y habilidades de supervisores, jefes y gerentes. Deben velar por que los líderes tengan las herramientas necesarias para guiar e inspirar a sus equipos, poniendo a las personas en primer lugar.

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