Con Tesla en caída libre, la china BYD rompe récords de capitalización con su nueva tecnología
La automotriz alcanzó una capitalización de casi 160.000 millones de dólares gracias a su última innovación, mientras la debacle bursátil de Tesla benefició a los inversores en corto
El mercado automotor eléctrico atraviesa un momento de quiebre. Mientras Tesla pierde más de 700.000 millones de dólares en valor de mercado desde diciembre, su competidor chino BYD marcó un nuevo récord de capitalización al alcanzar los 160.000 millones de dólares, superando a Volkswagen, General Motors y Ford combinados.
El ascenso de BYD responde a la presentación de dos nuevos modelos de su familia Dynasty: el sedán ejecutivo Han L y el SUV Tang L. Ambos vehículos están construidos sobre la plataforma “Super-e”, que incorpora un sistema eléctrico de 1.000 voltios y un sistema de carga rápida de 1 megavatio, lo que permite recuperar 400 kilómetros de autonomía en apenas cinco minutos.
Esta velocidad de recarga, comparable con el tiempo que toma llenar el tanque de un auto a combustión, fue posible gracias a las celdas Blade de BYD, basadas en química de fosfato de hierro y litio (LFP). A diferencia de las celdas de níquel-manganeso-cobalto (NMC), estas minimizan el riesgo de cortocircuitos y sobrecalentamiento.
El anuncio impulsó las acciones de BYD, con sus recibos de depósito estadounidenses (ADRs) subiendo un 2,6% hasta los 102,70 dólares, mientras que sus títulos en la Bolsa de Shenzhen también rompieron récords.
Mientras BYD profundiza su inversión en vehículos eléctricos, Tesla apuesta a un giro estratégico hacia la robótica. Elon Musk sostiene que su empresa alcanzará un billón de dólares en ganancias anuales con la venta de 100 millones de robots humanoides Optimus por 20.000 dólares cada uno.
Sin embargo, la visión de Musk no impidió el desplome de Tesla en Wall Street. Los vendedores en corto, que apuestan a la caída de sus acciones, embolsaron 16.000 millones de dólares tras la reciente debacle bursátil de la compañía, según datos de S3 Partners citados por el Financial Times.
El número de acciones en corto de Tesla creció un 16% en el último mes y ya representa el 2,6% de los títulos en circulación. Per Lekander, socio gerente de un fondo de cobertura de 1.500 millones de dólares, vinculó la caída de Tesla con la afinidad política de Musk: "No son personas con botas tejanas las que compran Teslas", advirtió. Y es que los compradores de vehículos eléctricos tienden a ser progresistas, urbanos y con conciencia ambiental, un perfil demográfico que suele estar en las antípodas de la base política de Donald Trump.
A pesar de las pérdidas actuales, Musk aún puede jactarse de que los vendedores en corto han perdido, en total, 64.500 millones de dólares desde que Tesla salió a bolsa en 2010.