Donald Trump busca tomar el control del correo: un giro inesperado en el servicio postal
Un plan para absorber el USPS despierta dudas sobre su futuro. En crisis financiera desde hace años, tiene más de 600.000 empleados y depende de la venta de sellos, productos y servicios para operar
El expresidente Donald Trump planea disolver la junta que supervisa el Servicio Postal de EEUU y trasladarlo al Departamento de Comercio. La medida, que podría concretarse por decreto en los próximos días, genera resistencia entre los directivos del organismo y abre interrogantes sobre el destino del histórico servicio de correo.
Dos funcionarios del gobierno señalaron que Trump evalúa emitir una orden ejecutiva para destituir a los miembros de la junta directiva del USPS y colocar la agencia bajo control directo del Ejecutivo. La información, adelantada por The Washington Post, revela una estrategia que podría redefinir la estructura del correo, que opera con un estatus cuasi gubernamental desde hace 250 años.
Con más de 600.000 empleados y sin financiamiento federal significativo, el USPS depende exclusivamente de la venta de sellos, productos y servicios para operar, aunque vive una crisis financiera desde hace años. La incertidumbre sobre su futuro plantea dudas sobre el impacto de estos cambios en el comercio, la entrega de medicamentos y la logística en todo el país.
Desde la dirección del USPS, consideran acciones legales para frenar la maniobra, aunque la viabilidad de esa resistencia es incierta: los miembros de la junta son designados por el presidente y requieren confirmación del Senado.
La iniciativa reactiva un viejo debate sobre el futuro del correo estadounidense. En diciembre, durante un evento en Mar-a-Lago, Trump mencionó la posibilidad de privatizar el servicio, una idea que promovió en su primer mandato.
El anuncio coincide con la reciente renuncia de Louis DeJoy, director general del servicio postal, quien dejó su cargo tras cinco años en funciones. Dos fuentes indicaron que el equipo de Trump evaluaba reemplazarlo desde su regreso a la Casa Blanca.
El Post reveló que ni la Casa Blanca ni el Servicio Postal emitieron comentarios sobre el tema, que rebotó en los diarios de todo el país.
Los usuarios, mientras tanto, comentan lo mismo que se podría decir en casi cualquier lugar del mundo: que la oficina de correos es un anacronismo, que hay que hacer colas y las normas postales son arcaicas, que los empleados pueden ser groseros y desagradecidos con los clientes, que les pagan el salario con sus impuestos, y que no tienen ni idea de atención al cliente.
El USPS enfrenta una crisis financiera desde hace años debido a la caída en el volumen de envíos, restricciones tarifarias y la obligación de mantener una cobertura de seis días por semana en 168 millones de direcciones. En 2024, reportó una pérdida neta de 9.500 millones de dólares, que, ajustada por pasivos de compensación y jubilaciones, se redujo a 1.800 millones.