La emotiva decisión que tomaron los reyes de Inglaterra por el papa Francisco
El primer Papa argentino recibió una demostración de afecto, a días de haber recibido el alta médica. Qué dijo el médico de Francisco sobre su recuperación
Las muestras de afecto y cariño hacia el papa Francisco fueron la calidez necesaria para atravesar su extensa internación en Roma. El sumo pontífice ingresó al Hospital Gemelli el 14 de febrero por un cuadro de bronquitis, que se extendió a una pulmonía bilateral. El mundo no dejó de orar por su pronta recuperación durante los 38 días que fue atendido por el personal médico. Sin embargo, las demostraciones de cariño también llegaron desde la monarquía británica.
El rey Carlos III y su esposa Camilla tuvieron un emocionante gesto con el primer Papa argentino, que cumplió 12 años al frente del Vaticano durante su internación. El Palacio de Buckingham anunció una decisión inminente, en un gesto de empatía durante el proceso de recuperación del Santo Padre.
Los reyes de Inglaterra habían acordado una visita especial para conversar con Francisco. La cita estaba pautada entre el 7 y el 10 de abril en el Vaticano. Sin embargo, tomaron la decisión de suspenderlo para resguardar su salud, que sigue delicada. El médico que atendió al Papa en el Gemelli Sergio Alfieri contó, en una entrevista especial, que tuvo que hacer una promesa con Francisco para asegurar una pronta recuperación.
La oficina de prensa de la monarquía británica emitió un comunicado en el que confirmó la suspensión de este encuentro y aseguraron que “sus Majestades envían al Papa sus mejores deseos para su convalecencia y esperan visitarlo en la Santa Sede una vez que se haya recuperado”.
Este hubiera sido el tercer encuentro entre Carlos III y el papa Francisco: el rey heredero de Isabel II viajó a la Ciudad del Vaticano en 2017 y en 2019, cuando asistió a la canonización del Cardenal John Henry Newman. Previamente, viajó en calidad de Príncipe en 1985, 2005 y en 2009. Camilla lo acompañó solo en 2009 y en 2017.
A pesar del cambio de planes, los monarcas mantienen el programa preestablecido: ambos visitarán Roma y Ravena, como parte de una gira para fomentar la relación bilateral entre Inglaterra e Italia.