Trump limitará por decreto el derecho al asilo y amenaza con disparar a los migrantes

La ley inmigratoria estadounidense permite pedir amparo sin importar cómo se haya entrado al país

BAE Negocios

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció hoy planes para modificar las leyes de asilo y dijo que los soldados enviados al límite con México podrán abrir fuego si son atacados con piedras desde las caravanas de migrantes que avanzan hacia la frontera sur.

El anuncio de Trump en la Casa Blanca constituye un nuevo intento del mandatario de mantener el tema de la inmigración al tope de la agenda de campaña mientras busca activar a las bases republicanas en la recta final hacia las elecciones legislativas del 6 de noviembre, en las que su partido buscará mantener el control del Congreso.

Consultado por un periodista sobre si imaginaba a soldados estadounidenses disparando contra algunos migrantes de las caravanas, el presidente respondió: "Espero que no, espero que no, pero es el Ejército".

"Espero que eso no suceda", insistió, pero luego agregó que en el caso de que alguien arroje piedras, esas piedras deberán considerarse como "rifles" y los soldados deberían abrir fuego, porque, según argumentó "no hay mucha diferencia cuando te dan un piedrazo en la cara".

El presidente insistió en que no permitirá la entrada de la caravana de migrantes centroamericanos y anunció que prepara un plan para limitar las opciones de solicitud de asilo en la frontera.

"Con este plan, los migrantes ilegales no podrán obtener nunca más un pase gratis a nuestro país realizando reclamos sin mérito al pedir asilo. En cambio, los migrantes que buscan asilo tendrán que presentarse legalmente en los puertos de acceso", dijo.

Trump, que no dio detalles del plan, comentó también que su gobierno está trabajando en un decreto para abordar este asunto y que espera presentarlo la próxima semana, en la que tendrán lugar las elecciones legislativas de mitad de mandato.

Fuentes de la Casa Blanca dijeron que el decreto prohibirá a los migrantes pedir asilo si cruzan la frontera de manera ilegal, pese a que la ley inmigratoria estadounidense permite hacerlo sin importar cómo se haya entrado al país.

Según el mandatario, los inmigrantes clandestinos que acceden por zonas no autorizadas recurren a pedir asilo a los agentes fronterizos con objeto de no ser expulsados del país y de al menos permanecer en él mientras se resuelven sus casos migratorios.

El gobernante advirtió que a los inmigrantes que sean detenidos no se les dejará en libertad mientras se ven sus casos, sino que estarán arrestados hasta su deportación.

Trump llegó al poder con la lucha a la inmigración como caballito de batalla, convencido de que la cuestión es clave para entusiasmar a las bases republicanas que le dieron la victoria en las elecciones de 2016.

El mandatario ha aprovechado para esto la atención que han generado las caravanas de migrantes centroamericanos que avanzan a pie hacia la frontera mexicano-estadounidense con la intención de entrar a Estados Unidos.

Ayer, Trump dijo que el Pentágono podría desplegar hasta 15.000 soldados en la frontera para hacer frente a las caravanas, el triple de militares que los anunciados por su gobierno días antes.

El presidente afirma que entre los migrantes hay delincuentes y los ha acusado de intento de "invasión" del país, pese a que se trata de miles de hombres, mujeres y niños desesperados que escapan de la pobreza y la violencia en sus países y que aún están a cientos de kilómetros de la frontera.

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