Paraguay gana adeptos entre los inversores inmobiliarios locales
El país vecino ofrece una renta que oscila entre el 5% y el 11%, incentivos fiscales y financiamiento a largo plazo
Antes de la pandemia, el mercado inmobiliario paraguayo ya era seguido de cerca y con atención por muchos argentinos y en los últimos meses, con la incertidumbre de la economía local en crecimiento, el país vecino se hizo aún más atractivo para aquellos que quieren apostar por los ladrillos.
En el último tiempo, varias zonas de la capital Asunción se han puesto de moda y la renta inmobiliaria prometida oscila entre el 5% y el 11 por ciento. Entre las áreas con más potencial figuran Barrio Herrera, Barrio Ycuá Satí y Villa Morra. La avenida Santa Teresa es otra de las arterias con mayor movimiento. Allí hay shoppings, restaurantes, bares y se siguen sumando edificios de oficinas y departamentos.
Según la Cámara Paraguaya de Desarrollos Inmobiliarios (Capadei), en los últimos cinco años, se radicaron 70.000 argentinos en ese país, que invirtieron unos USD40 millones en ladrillos.
"El crecimiento económico de Paraguay impactó de manera directa en el sector inmobiliario, que tiene una demanda sostenida, incluso en este contexto. Cuenta con un potencial de más de 300.000 familias que pueden acceder a una vivienda, de las cuales un 20% buscan alquilar, generando así un mercado de renta atractivo" explica Juan Francisco Gils, CEO de Casatúa, una desarrolladora argentina que opera en la nación vecina.
Según explican en la empresa, la política de incentivos fiscales y financiamiento a largo plazo que tiene Paraguay hace que hoy el 70% de los clientes que tienen allí sean argentinos.
En la actualidad, la compañía lleva adelante un proyecto que incluye residencias y oficinas, llamado MET Molas López. Allí las unidades parten de los USD80.000 y la empresa ofrece financiación propia de hasta 5 años. "La rentabilidad en esa zona y este tipo de proyectos puede llegar hasta el 11%, mientras que en Buenos Aires se encuentra por debajo del 2%" comenta Gils.
Mauro Mascareño, del estudio BKM|Berkemeyer, destaca la importancia de la seguridad jurídica. "Paraguay, a pesar de los vaivenes políticos, en los últimos quince años tuvo un crecimiento macroeconómico estable, inflación controlada, con un promedio en los últimos 5 años del 3,7% y se estima que el 2020 cerrará con 0,50%. Además tiene una política económica y tributaria que facilita la inversión extranjera".
AZ Inversiones, una de las desarrolladoras de bienes raíces más reconocidas de Paraguay, también observa la invasión de inversores argentinos, a tal punto que hoy la mitad de su cartera de clientes es de nuestro país. Lo mismo ocurre con la constructora argentina ABV, que está levantando dos torres de alta gama que suman 220 unidades. Muchos de los inversores se ese proyecto son coterráneos.